Ponencia Seleccionada
Hallazgos en las fronteras mexicanas: los procesos de racismo, estigmatización y acceso desigual a oportunidades
Esta propuesta presenta los primeros resultados del proyecto Puentes y Familias, una investigación antropológica e interdisciplinaria que analiza las migraciones contemporáneas desde una perspectiva crítica, situada y comparativa, poniendo en el centro a las familias migrantes como actoras sociales clave en la construcción de alternativas y mundos posibles frente a contextos de exclusión estructural. El estudio se articula en torno a tres ejes analíticos fundamentales: las relaciones transnacionales, las dinámicas familiares intergeneracionales y los procesos de racismo, estigmatización y acceso desigual a oportunidades.
En un escenario global marcado por el endurecimiento de fronteras, la criminalización de la movilidad y el predominio de discursos excluyentes, esta investigación cuestiona la noción hegemónica del “migrante” como una categoría meramente legal o administrativa. Desde una perspectiva crítica inspirada en la antropología de las desigualdades y los estudios decoloniales, se propone comprender la migración como una construcción ideológica atravesada por relaciones de poder, jerarquías globales y modelos de gobernanza que reproducen desigualdades bajo enfoques homogéneos y paternalistas (Escobar, 2007).
El diseño metodológico es comparativo, multisitio y mixto, con una meta-metodología que integra trabajo etnográfico, entrevistas intergeneracionales y análisis de prácticas digitales. La investigación se desarrolla en corredores migratorios que vinculan América del Sur con Norteamérica, considerando contextos urbanos y cinco espacios fronterizos estratégicos (Tapachula, Tenosique, Ciudad Juárez, Laredo y Nogales). Se analizan experiencias de diferentes generaciones familiares, atendiendo tanto a relaciones presenciales como virtuales, así como a las tensiones entre pasado y presente en la transmisión de memoria, identidad y estrategias de adaptación.
Los resultados preliminares muestran cómo las familias migrantes despliegan formas de organización social, redes digitales y prácticas culturales que desafían las narrativas dominantes sobre desarraigo y fragmentación, evidenciando capacidades de agencia, resiliencia y producción de conocimiento desde la sociedad civil organizada y las diversidades. Asimismo, se visibiliza la heterogeneidad de las trayectorias migratorias y el impacto diferenciado del racismo y la estigmatización según generación, género y contexto geográfico.
Esta contribución se inscribe en el debate antropológico sobre alternativas sociales, al aportar evidencias empíricas que fortalecen la acción de organizaciones de derechos humanos y asociaciones migrantes, y al generar insumos críticos para el diseño de políticas públicas más inclusivas en países de origen, tránsito y destino. Desde la antropología, el proyecto propone repensar la migración no como problema, sino como un campo de disputas, luchas y propuestas que revelan la interdependencia global y abren posibilidades para mundos más justos.
En un escenario global marcado por el endurecimiento de fronteras, la criminalización de la movilidad y el predominio de discursos excluyentes, esta investigación cuestiona la noción hegemónica del “migrante” como una categoría meramente legal o administrativa. Desde una perspectiva crítica inspirada en la antropología de las desigualdades y los estudios decoloniales, se propone comprender la migración como una construcción ideológica atravesada por relaciones de poder, jerarquías globales y modelos de gobernanza que reproducen desigualdades bajo enfoques homogéneos y paternalistas (Escobar, 2007).
El diseño metodológico es comparativo, multisitio y mixto, con una meta-metodología que integra trabajo etnográfico, entrevistas intergeneracionales y análisis de prácticas digitales. La investigación se desarrolla en corredores migratorios que vinculan América del Sur con Norteamérica, considerando contextos urbanos y cinco espacios fronterizos estratégicos (Tapachula, Tenosique, Ciudad Juárez, Laredo y Nogales). Se analizan experiencias de diferentes generaciones familiares, atendiendo tanto a relaciones presenciales como virtuales, así como a las tensiones entre pasado y presente en la transmisión de memoria, identidad y estrategias de adaptación.
Los resultados preliminares muestran cómo las familias migrantes despliegan formas de organización social, redes digitales y prácticas culturales que desafían las narrativas dominantes sobre desarraigo y fragmentación, evidenciando capacidades de agencia, resiliencia y producción de conocimiento desde la sociedad civil organizada y las diversidades. Asimismo, se visibiliza la heterogeneidad de las trayectorias migratorias y el impacto diferenciado del racismo y la estigmatización según generación, género y contexto geográfico.
Esta contribución se inscribe en el debate antropológico sobre alternativas sociales, al aportar evidencias empíricas que fortalecen la acción de organizaciones de derechos humanos y asociaciones migrantes, y al generar insumos críticos para el diseño de políticas públicas más inclusivas en países de origen, tránsito y destino. Desde la antropología, el proyecto propone repensar la migración no como problema, sino como un campo de disputas, luchas y propuestas que revelan la interdependencia global y abren posibilidades para mundos más justos.