Simposio Seleccionado
Ancestralidades: creando pasados para buscar otros futuros
Desde hace ya tiempo, naciones y comunidades étnicas basan buena parte de su discurso y sus demandas en la idea de la Ancestralidad, esa presencia que marca lo “propio” al anclar a cada pueblo y cada comunidad en un pasado de largo aliento que le otorga legitimidad, justifica las demandas actuales y es base de proyectos de futuro.
Como muestran las ponencias en esta mesa, los reclamos y planteamientos de ancestralidad aparecen en contextos y situaciones muy diversos. Pueden estar relacionadas con los territorios, el patrimonio, el gobierno comunitario o la espiritualidad. En cada uno de estos ámbitos, el adjetivo “ancestral” supone no solo una justificación, sino una manera de entenderse a sí mismos como sujetos históricos.
En el contexto del giro cultural y de la descontextualización de las identidades, se ha criticado a esta ancestralidad como una idealización del pasado que a menudo supone planteamientos ahistóricos. Al entender que la ancestralidad como una forma de legitimar pero también de autopercibirse por parte de quienes la reclaman, esta mesa no pretende simplemente pensarla como un uso “instrumental” de la etnicidad, al modo de Cohen, ni como un “esencialismo estratégico”; sino buscar más bien los elementos de una “historia mítica” en el sentido que le otorga Rivera Cusicanqui, como la historia creada por un pueblo para autorreconocerse frente a de los relatos hegemónicos.
Como muestran las ponencias en esta mesa, los reclamos y planteamientos de ancestralidad aparecen en contextos y situaciones muy diversos. Pueden estar relacionadas con los territorios, el patrimonio, el gobierno comunitario o la espiritualidad. En cada uno de estos ámbitos, el adjetivo “ancestral” supone no solo una justificación, sino una manera de entenderse a sí mismos como sujetos históricos.
En el contexto del giro cultural y de la descontextualización de las identidades, se ha criticado a esta ancestralidad como una idealización del pasado que a menudo supone planteamientos ahistóricos. Al entender que la ancestralidad como una forma de legitimar pero también de autopercibirse por parte de quienes la reclaman, esta mesa no pretende simplemente pensarla como un uso “instrumental” de la etnicidad, al modo de Cohen, ni como un “esencialismo estratégico”; sino buscar más bien los elementos de una “historia mítica” en el sentido que le otorga Rivera Cusicanqui, como la historia creada por un pueblo para autorreconocerse frente a de los relatos hegemónicos.