Simposio Seleccionado
Prácticas múltiples para el cuidado a la salud: noiesis del cuidado
El cuidado a la salud es tan amplia e histórica como la propia humanidad, como afirma Boff (2002), el cuidado está en la ética humana que comprende el cuidado a la salud, al territorio, a las especies no humanas, al género, entre otras. Sin embargo, el cuidado ha tenido una tecnificación y teorización como lo hizo la enfermería durante la segunda mitad del siglo XIX. Durante el siglo XX el cuidado enfermero y a la salud se consolidó de diferentes formas, el establecimiento de teorías especializadas en la atención del cuidado a la persona, la familia y la comunidad (Kérouack, et. al. 2007). Asimismo, durante este siglo, la enfermería se abrió a la interdisciplinariedad para complementar su visión de cuidado de enfermería. En el caso particular, desde la antropología y las ciencias sociales, tomaron relevancia los planteamientos de Madelaine Leininger en su propuesta de enfermería transcultural, seguida de otras teóricas y teóricos en la actualidad: Campinha-Bacote, Julian G. Lipson, Manuel Amézcua, José Siles, Kristen Swanson, entre otros.
En este sentido, las prácticas culturales de los cuidados y los cuidados culturales se complementan y se han sido definidos de diferentes maneras:
El cuidado cultural ha sido definido a través de la reunión de enfermería y antropología. El trabajo de Madeline Leininger sobre el “sol naciente”, nos refiere a los cuidados en sociedades con diferentes grupos humanos que tienen prácticas culturales diferentes.
El cuidado desde la teoría transcultural de Leininger, lo define como el acto de asistencia, de apoyo o facilitación hacia o para otros individuos, o grupo, con necesidades evidentes o anticipadas, para mejor sus condiciones humanas o su modo de vida. La acción de cuidar se refiere a la conjunto de acciones, procesos y decisiones directas o indirectas, sustentadoras y expertas, relacionadas con la asistencia a las personas de tal manera que reflejen un comportamiento de apoyo, compasivo, proyectos, de auxilio, educativo y otros, según las necesidades, problemas, valores y metas del individuo o grupo al que se asiste. (Torralba, 2005:308)
Casasa et. al. (2010), desde la antropología y la relación permanente de ésta con la enfermería, señala desde una perspectiva cultural que el cuidado parte de la alteridad de las personas, es decir, de considerar al “otro” que es diferente culturalmente. Señala que los cuidados culturales deben ser entendidos como " aquellos valores, creencias y modos de vida aprendidos y transmitidos de forma objetiva” que están en juego en la vida de los individuos y de sus colectividades para mantener su estado de salud, afrontar la enfermedad, la discapacidad y la muerte.
También se le ha denominado antropología de los cuidados (Amezcua 2000); orden cultural, la enfermedad y el cuidado de la salud (2017); diversidad cultural-transculturalidad (Tarrés, 2001); cultura y cuidados de enfermería (Lipson, 2000); cuidado humanizado y antropoenfermería (Casasa, 2010); competencia cultural (Purnell, 1999); o bien como se ha mencionado, cuidados culturales (Siles et. al., 2001).
Las prácticas múltiples de cuidado a la salud comprende algunas dimensiones que exploraremos en el simposio. A) La primera al estudio de
En este sentido, las prácticas culturales de los cuidados y los cuidados culturales se complementan y se han sido definidos de diferentes maneras:
El cuidado cultural ha sido definido a través de la reunión de enfermería y antropología. El trabajo de Madeline Leininger sobre el “sol naciente”, nos refiere a los cuidados en sociedades con diferentes grupos humanos que tienen prácticas culturales diferentes.
El cuidado desde la teoría transcultural de Leininger, lo define como el acto de asistencia, de apoyo o facilitación hacia o para otros individuos, o grupo, con necesidades evidentes o anticipadas, para mejor sus condiciones humanas o su modo de vida. La acción de cuidar se refiere a la conjunto de acciones, procesos y decisiones directas o indirectas, sustentadoras y expertas, relacionadas con la asistencia a las personas de tal manera que reflejen un comportamiento de apoyo, compasivo, proyectos, de auxilio, educativo y otros, según las necesidades, problemas, valores y metas del individuo o grupo al que se asiste. (Torralba, 2005:308)
Casasa et. al. (2010), desde la antropología y la relación permanente de ésta con la enfermería, señala desde una perspectiva cultural que el cuidado parte de la alteridad de las personas, es decir, de considerar al “otro” que es diferente culturalmente. Señala que los cuidados culturales deben ser entendidos como " aquellos valores, creencias y modos de vida aprendidos y transmitidos de forma objetiva” que están en juego en la vida de los individuos y de sus colectividades para mantener su estado de salud, afrontar la enfermedad, la discapacidad y la muerte.
También se le ha denominado antropología de los cuidados (Amezcua 2000); orden cultural, la enfermedad y el cuidado de la salud (2017); diversidad cultural-transculturalidad (Tarrés, 2001); cultura y cuidados de enfermería (Lipson, 2000); cuidado humanizado y antropoenfermería (Casasa, 2010); competencia cultural (Purnell, 1999); o bien como se ha mencionado, cuidados culturales (Siles et. al., 2001).
Las prácticas múltiples de cuidado a la salud comprende algunas dimensiones que exploraremos en el simposio. A) La primera al estudio de