Simposio Seleccionado
Etnografía Multiespecie en México: Retos y posibilidades teórico-metodológicos para el estudio de otros-mundos posibles.
Hace poco más de diez años, la academia antropológica del Norte Global bautizó como “etnografía multiespecie” a un modo de investigación y escritura que busca poner en entredicho el excepcionalismo de “lo humano” como único agente sociocultural en el mundo. Lo anterior puede ser pensado como una estrategia científica urgente para generar modos de colaboración más allá de lo humano, que redunden en la inclusión de otras existencias y sus potencias para hacerle frente al Antropoceno; es decir, a los tiempos de ausencias y fines de mundos en los que habitamos. Para ello, busca prestar atención y describir críticamente la fuerza afectiva y los efectos de ensambles entre plantas, animales o infraestructuras, que, en su calidad de agentes, participan activamente en la confección de “lo social” y la cultura desde redes semiótico-materiales concretas.
En este contexto de apertura antropo-lógica, la etnografía multiespecie se propone entonces captar esas relaciones ecológicas que articulan comunidades vitales, humanas y más que ello, para confeccionar relatos y representaciones ético-políticas colectivas que reconstruyan el tejido social en clave posthumana. Es decir, donde otras formas de vida se comprenden como productoras de conocimientos respecto del porvenir del mundo y son proclives a ser registradas etnográficamente.
Así, lo que el Antropoceno en México ha dejado claro es que ya no podemos seguir buscando respuestas salvacionistas ni soluciones individualistas. Por el contrario, se trata de atender al trasfondo de prácticas relacionales y de cuidado que sostienen la vida en contextos ecológicos precarios. No obstante, los estudios en clave multiespecie están todavía haciéndose y por ende, se muestran particularmente abiertos a los retos metodológicos que este modo de investigar plantea. Desde cómo estudiar-con a una planta, un animal o una roca; cómo captar la experiencia subjetiva del otro sin que su voz se vea obliterada por proyectos antropocéntricos, hasta las exigencias de ejercitar artes de la atención, el programa de investigación multiespecie busca captar esa sociabilidad más-que-humana que a las plumas antropológicas de antaño se le escapó de entre los dedos.
De modo que este simposio convoca a investigadoras e investigadores, en el marco de las ciencias antropológicas y afines, para contribuir con propuestas en torno a esta modalidad etnográfica cuyos proyectos estudian distintas zonas de contacto entre la naturaleza y la cultura, lugar donde ocurren encuentros que hacen nichos coproducidos por miríadas de personas-organismos sensibles y de otros tipos. Lo anterior busca una atención renovada a la importancia de la imaginación, la escritura creativa y la experimentación no positivista con-otros alter-humanos, destacando el carácter biográfico y político de sus modos de existencia para el cultivo de futuros cargados de esperanza biocultural.
En este contexto de apertura antropo-lógica, la etnografía multiespecie se propone entonces captar esas relaciones ecológicas que articulan comunidades vitales, humanas y más que ello, para confeccionar relatos y representaciones ético-políticas colectivas que reconstruyan el tejido social en clave posthumana. Es decir, donde otras formas de vida se comprenden como productoras de conocimientos respecto del porvenir del mundo y son proclives a ser registradas etnográficamente.
Así, lo que el Antropoceno en México ha dejado claro es que ya no podemos seguir buscando respuestas salvacionistas ni soluciones individualistas. Por el contrario, se trata de atender al trasfondo de prácticas relacionales y de cuidado que sostienen la vida en contextos ecológicos precarios. No obstante, los estudios en clave multiespecie están todavía haciéndose y por ende, se muestran particularmente abiertos a los retos metodológicos que este modo de investigar plantea. Desde cómo estudiar-con a una planta, un animal o una roca; cómo captar la experiencia subjetiva del otro sin que su voz se vea obliterada por proyectos antropocéntricos, hasta las exigencias de ejercitar artes de la atención, el programa de investigación multiespecie busca captar esa sociabilidad más-que-humana que a las plumas antropológicas de antaño se le escapó de entre los dedos.
De modo que este simposio convoca a investigadoras e investigadores, en el marco de las ciencias antropológicas y afines, para contribuir con propuestas en torno a esta modalidad etnográfica cuyos proyectos estudian distintas zonas de contacto entre la naturaleza y la cultura, lugar donde ocurren encuentros que hacen nichos coproducidos por miríadas de personas-organismos sensibles y de otros tipos. Lo anterior busca una atención renovada a la importancia de la imaginación, la escritura creativa y la experimentación no positivista con-otros alter-humanos, destacando el carácter biográfico y político de sus modos de existencia para el cultivo de futuros cargados de esperanza biocultural.