Simposio Seleccionado
Género, cuidados y medicalización. Disputas contemporáneas en los procesos de salud y enfermedad en antropología médica.
Este simposio propone examinar, desde la antropología médica, las transformaciones contemporáneas en los procesos de salud y enfermedad a partir de investigaciones etnográficas que permitan comprender cómo la medicalización atraviesa la vida cotidiana, reorganiza relaciones sociales y redefine responsabilidades de cuidado en diversas sociedades.
Partimos del reconocimiento de que la medicalización no se limita a la ampliación de categorías diagnósticas, sino que constituye un proceso social que interviene en la interpretación del malestar, en la legitimación del sufrimiento y en la producción de nuevas formas de subjetividad. A través de estudios situados en distintos contextos —familiares, escolares, laborales y comunitarios— el simposio busca mostrar cómo las personas experimentan, negocian y resignifican los discursos biomédicos que inciden en sus trayectorias vitales.
Las investigaciones convocadas dialogan con problemáticas como la expansión diagnóstica en el ámbito de la salud mental y las neurodivergencias, el tratamiento del dolor crónico, los malestares asociados a condiciones laborales precarias, así como las tensiones que emergen en la interacción entre saberes médicos y experiencias encarnadas. Desde una perspectiva etnográfica, interesa documentar no sólo los dispositivos institucionales que regulan la vida y el cuerpo, sino también las prácticas concretas mediante las cuales las personas interpretan un diagnóstico, buscan atención y sostienen tratamientos o disputan categorías clínicas.
El género ocupa un lugar central como categoría analítica para comprender la distribución desigual del cuidado y la carga moral asociada a la salud y la enfermedad. Diversas investigaciones han mostrado que las responsabilidades de atención recaen de manera diferenciada sobre mujeres, particularmente en contextos de maternidad, crianza o acompañamiento de padecimientos crónicos.
El simposio invita a problematizar cómo estas responsabilidades se entrelazan con procesos de medicalización que intensifican la vigilancia sobre el cuerpo infantil, el rendimiento escolar, el cuerpo de las mujeres y varones y en la productividad laboral, lo que con frecuencia implica la reconfiguración de trayectorias personales y familiares.
Asimismo, se busca analizar las formas en que la medicalización produce efectos morales: sentimientos de culpa, responsabilidad individualizada o temor a la estigmatización que emergen en escenarios clínicos y familiares. A través de relatos de campo, entrevistas y observaciones participativas, las ponencias mostrarán cómo las personas negocian con la autoridad médica, articulan saberes propios y desarrollan estrategias de agencia frente a diagnósticos y tratamientos.
Más que asumir una postura normativa sobre la medicalización, el simposio propone un espacio de discusión empíricamente fundamentado que permita comprender las disputas contemporáneas en torno a la definición de la enfermedad, la legitimidad del sufrimiento y la organización social del cuidado. Al articular aproximaciones etnográficas con marcos conceptuales críticos se busca contribuir a los debates actuales en antropología médica sobre la producción social del malestar y las desigualdades que atraviesan los procesos contemporáneos de salud/atención.
Partimos del reconocimiento de que la medicalización no se limita a la ampliación de categorías diagnósticas, sino que constituye un proceso social que interviene en la interpretación del malestar, en la legitimación del sufrimiento y en la producción de nuevas formas de subjetividad. A través de estudios situados en distintos contextos —familiares, escolares, laborales y comunitarios— el simposio busca mostrar cómo las personas experimentan, negocian y resignifican los discursos biomédicos que inciden en sus trayectorias vitales.
Las investigaciones convocadas dialogan con problemáticas como la expansión diagnóstica en el ámbito de la salud mental y las neurodivergencias, el tratamiento del dolor crónico, los malestares asociados a condiciones laborales precarias, así como las tensiones que emergen en la interacción entre saberes médicos y experiencias encarnadas. Desde una perspectiva etnográfica, interesa documentar no sólo los dispositivos institucionales que regulan la vida y el cuerpo, sino también las prácticas concretas mediante las cuales las personas interpretan un diagnóstico, buscan atención y sostienen tratamientos o disputan categorías clínicas.
El género ocupa un lugar central como categoría analítica para comprender la distribución desigual del cuidado y la carga moral asociada a la salud y la enfermedad. Diversas investigaciones han mostrado que las responsabilidades de atención recaen de manera diferenciada sobre mujeres, particularmente en contextos de maternidad, crianza o acompañamiento de padecimientos crónicos.
El simposio invita a problematizar cómo estas responsabilidades se entrelazan con procesos de medicalización que intensifican la vigilancia sobre el cuerpo infantil, el rendimiento escolar, el cuerpo de las mujeres y varones y en la productividad laboral, lo que con frecuencia implica la reconfiguración de trayectorias personales y familiares.
Asimismo, se busca analizar las formas en que la medicalización produce efectos morales: sentimientos de culpa, responsabilidad individualizada o temor a la estigmatización que emergen en escenarios clínicos y familiares. A través de relatos de campo, entrevistas y observaciones participativas, las ponencias mostrarán cómo las personas negocian con la autoridad médica, articulan saberes propios y desarrollan estrategias de agencia frente a diagnósticos y tratamientos.
Más que asumir una postura normativa sobre la medicalización, el simposio propone un espacio de discusión empíricamente fundamentado que permita comprender las disputas contemporáneas en torno a la definición de la enfermedad, la legitimidad del sufrimiento y la organización social del cuidado. Al articular aproximaciones etnográficas con marcos conceptuales críticos se busca contribuir a los debates actuales en antropología médica sobre la producción social del malestar y las desigualdades que atraviesan los procesos contemporáneos de salud/atención.