Ponencia Seleccionada

Lo que sostiene sin verse: agencias más-que-humanas y corresponsabilidad territorial en una práctica situada en Cocina CoLaboratorio

Pensar el territorio desde una perspectiva más que humana implica reconocerlo como una trama relacional donde convergen organismos, materiales, infraestructuras, memorias y saberes situados. Lejos de entenderlo como un contexto pasivo, el territorio se configura como un entramado heterogéneo en el que múltiples entidades -humanas y más que humanas- participan en la producción y reproducción de la vida social, en la organización colectiva y en la configuración de formas de gobernanza.
Desde este enfoque, toda práctica de investigación-acción situada se inscribe en redes preexistentes de interdependencia que no pueden reducirse a escenario ni a recurso. La cuestión central no es qué se produce en un territorio, sino cómo se entra en relación con las entidades que lo componen y qué efectos tienen esas relaciones en la redistribución de agencia y capacidad de decisión. Esto implica reconocer que suelos, semillas, microorganismos, tecnologías domésticas o infraestructuras comunitarias no sólo sostienen la vida, sino que intervienen activamente en los procesos organizativos y en las formas de organización y acción colectiva.
Investigar e incidir en estas condiciones exige desarrollar abordajes ético-metodológicos que permitan habitar estas relaciones: consentimiento informado y situado, co-diseño de procesos, reflexividad crítica y una ética del cuidado entendida como práctica material de sostenimiento de la vida en su dimensión ampliada. Estas condiciones no operan como un marco externo, sino como parte constitutiva de la práctica, orientando tanto los modos de investigación como las formas de colaboración.
En este marco, Lo que sostiene sin verse, desarrollado desde personas productoras de alimentos y habitantes de San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, y Cocina CoLaboratorio, constituye un estudio de caso basado en procesos de investigación situada que indagan la participación de entidades más que humanas en los procesos de transición agroecológica en las chinampas. A través de encuentros en torno a la preparación de alimentos, trabajo con semillas locales, activación de cocinas colectivas y comunitarias y ejercicios sistemáticos de observación y registro, el proyecto documenta cómo distintos agentes (bacterias, microorganismos, suelos, canales, utensilios e infraestructuras domésticas) inciden en la organización del tiempo, la distribución y redistribución del trabajo en las chinampas y la toma de decisiones.
Este enfoque permite comprender la vida social como resultado de ecologías relacionales, donde la agencia se distribuye entre múltiples entidades y donde lo político emerge en la relación entre estas interdependencias. En este sentido, los procesos transdisciplinarios puesta en práctica en Cocina Colaboratorio, se sitúan en una perspectiva cosmopolítica, en la que lo común no es un recurso dado, sino un proceso de composición entre agentes diversos.
Asumir una ética de la co-presencia implica reconocer que toda práctica se inscribe en estas tramas y que su responsabilidad radica en cómo contribuye a sostener, tensionar o reconfigurar las relaciones que hacen posible la vida. El territorio se configura así como un campo de corresponsabilidad ampliada, donde lo cultural se juega en la capacidad de reconocer y sostener las múltiples formas de existencia que lo habitan.
Palabras Clave
Agencias más que humanas, Cosmopolítica, Corresponsabilidad territorial, Chinampas Xochimilco, Cocina Colaboratorio.

Ponentes

    Adriana Cadena Roa