Ponencia Seleccionada
Políticas más-que-humanas en la Sierra Mazateca: hongos, cuevas, aguas y chikones como agentes de defensa territorial
Esta ponencia surge de mi investigación antropológica de larga duración en la Sierra Mazateca de Oaxaca y del acompañamiento político al Movimiento de Articulación de los Pueblos Olvidados de la Cañada (MAPOC), colectivo que defiende cuevas, sótanos, aguas y hongos sagrados frente a diversas formas de extractivismo científico. Desde este trabajo situado con activistas, sabios y mediadores territoriales, propongo repensar los movimientos políticos indígenas más allá de una agencia exclusivamente humana, entendiendo estas luchas como políticas más-que-humanas. En este marco, entidades como los ndi xij’to, los guardianes llamados chikones, las cuevas y otros espacios político-espirituales no solo acompañan la vida cotidiana: también orientan decisiones, advierten peligros y condicionan la movilización colectiva. Su presencia, manifiesta en visiones durante la jkoabénda, en señales en los caminos o en afectaciones corporales, constituye una dimensión central de la acción política mazateca, sostenida en relaciones de interdependencia entre humanos, no humanos y extrahumanos.
A partir de casos etnográficos sobre la defensa de cuevas y sótanos sagrados, del agua y de los ndi xij’to, frente a amenazas convergentes como la bioprospección espeleológica extranjera, la investigación psicodélica orientada a industrias farmacéuticas y militares estadounidenses y el extractivismo interno, argumento que los seres que la política moderna reduce a “naturaleza” poseen capacidades efectivas de afectar, orientar y movilizar la vida social y política. Estas interdependencias materiales, afectivas y espirituales desbordan los marcos modernos y muestran que la movilización mazateca no puede comprenderse sin atender la ontología relacional que sostiene el territorio. Reconocer estas políticas más-que-humanas permite entender la defensa territorial como un proceso compartido entre múltiples seres que habitan, cuidan y reclaman el mundo mazateco.
A partir de casos etnográficos sobre la defensa de cuevas y sótanos sagrados, del agua y de los ndi xij’to, frente a amenazas convergentes como la bioprospección espeleológica extranjera, la investigación psicodélica orientada a industrias farmacéuticas y militares estadounidenses y el extractivismo interno, argumento que los seres que la política moderna reduce a “naturaleza” poseen capacidades efectivas de afectar, orientar y movilizar la vida social y política. Estas interdependencias materiales, afectivas y espirituales desbordan los marcos modernos y muestran que la movilización mazateca no puede comprenderse sin atender la ontología relacional que sostiene el territorio. Reconocer estas políticas más-que-humanas permite entender la defensa territorial como un proceso compartido entre múltiples seres que habitan, cuidan y reclaman el mundo mazateco.