Ponencia Seleccionada
La transformación de los espacios por los megaeventos deportivos y la potencia de la memoria en la resistencia ante el mundial
Durante las remodelaciones para el mundial de este año en México, un grupo de estudiantes (después un grupo del proyecto Ciudad en Juego) hicimos salidas de campo con algunos meses de diferencia. En estas salidas tomé algunas fotografías de los espacios que rodean al Estadio Azteca (ahora Estadio Banorte). Algunas de las primeras fotos fueron del mercado de la CETRAM, en la estación del tren ligero Estadio Azteca; así como del que después se nombraría como el "Puente de Resistencia", donde se realizaban pintas y hasta el momento funge como lugar de reunión cuando se convoca al movimiento de resistencia ante el mundial por parte de vecinos, vecinas, colectivos, activistas, etc. Algunos meses después, cuando regreso al espacio, el mercado ya no existe, el puente ha sido cercado, las pintas borradas y el Puente ahora tiene una "intervención artística" por parte del Gobierno. Esta ponencia busca evidenciar a partir de las fotografías la forma en que toda la infraestructura que se está realizando para el mundial es en realidad una forma de violencia que transforma el espacio vivido. A partir de estas fotografías se puede percibir una insistencia por una limpieza social y silenciar las protestas en contra del Mundial. Asimismo, se propone entender la transformación de estos espacios, no sólo a partir de la transformación física, sino también afectiva. La imposición de la infraestructura a partir de la remodelación, así como el borramiento persistente también ha cambiado la relación con el espacio y la forma en que ahora se habita. Sin embargo, las fotografías no sólo evidencian la violencia y la transformación, sino que accidentalmente también se convierten en una herramienta de memoria. Cuando se hicieron las primeras, era únicamente con una intención de registro, sin saber que algunos espacios que llevaban décadas iban a desaparecer, como en el caso del mercado; o que las pintas realizadas en jornadas en protesta no se les permitiría existir más de 24 horas. Finalmente, me gustaría poner a discusión la potencia que otras alternativas como la fotografía u otras expresiones artísticas tienen para la lucha por la justicia socioambiental ante el Mundial, en este caso específico como un recurso de memoria que resguarde el antes, durante y un posible después de la resistencia y transformación de estos espacios.