Ponencia Seleccionada
Afectividad hídrica masewal: ¿Un nuevo pacto hídrico?
Esta propuesta presenta el agenciamiento del agua entre las comunidades masewal de la región huasteca en el norte del estado de Veracruz, explora la manera cómo estas poblaciones comprenden la relación con el espíritu del agua, el cual se considera un ser vivo cuyo agenciamiento posibilita diversos relacionamientos que contraen humanos y no humanos, el cual no se sobre determina, sino que es negociable.
En este contexto, las ceremonias denominadas atlatlakwaltilistli, se convierten en un escenario afectivo a través del cual se pueden registrar acciones, espacios, atmosferas y movilizaciones facilitadas por las interacciones entre: comunidades humanas y no humanas, territoriales y percepciones ambientales, las cuales ante la transformación acelerada que viven las comunidades, como el cambio de clima y la alteración de los ciclos ecológicos en la región. Este registro climático manifestado por una sequía de seis años fue expresado mediante un tipo de sufrimiento que bajo un análisis de tipo longitudinal se fue transformando hasta un término límite tipoliwiseh o “nos vamos a morir”. Esta dimensión afectiva espacio-temporal presagiaba una desestabilización atmosférica cuyas consecuencias y reflexiones se encontraban en ciernes.
Este relacionamiento entre comunidades más allá de lo humano se mantiene como base de un tipo de modo de existencia basado en el respeto, el cuidado y el mantenimiento; sin embargo, el incremento de desequilibrio atmosférico por la presencia de la sequía llegaría a su culmen con la temporada de huracanes 2025, marco analítico para someter las categorías de desastre, vulnerabilidad y riesgo. Desde la teoría de los desastres, considerar las inundaciones catastróficas no deben entenderse como naturales, sino como un momento en el que jugó el agua en la región cuyas consecuencias fueron mortales. De ahí la urgencia de plantearnos cómo se configura un nuevo pacto hídrico ante la presencia de “las primeras” comunidades desplazadas por cambio climático en México.
En este contexto, las ceremonias denominadas atlatlakwaltilistli, se convierten en un escenario afectivo a través del cual se pueden registrar acciones, espacios, atmosferas y movilizaciones facilitadas por las interacciones entre: comunidades humanas y no humanas, territoriales y percepciones ambientales, las cuales ante la transformación acelerada que viven las comunidades, como el cambio de clima y la alteración de los ciclos ecológicos en la región. Este registro climático manifestado por una sequía de seis años fue expresado mediante un tipo de sufrimiento que bajo un análisis de tipo longitudinal se fue transformando hasta un término límite tipoliwiseh o “nos vamos a morir”. Esta dimensión afectiva espacio-temporal presagiaba una desestabilización atmosférica cuyas consecuencias y reflexiones se encontraban en ciernes.
Este relacionamiento entre comunidades más allá de lo humano se mantiene como base de un tipo de modo de existencia basado en el respeto, el cuidado y el mantenimiento; sin embargo, el incremento de desequilibrio atmosférico por la presencia de la sequía llegaría a su culmen con la temporada de huracanes 2025, marco analítico para someter las categorías de desastre, vulnerabilidad y riesgo. Desde la teoría de los desastres, considerar las inundaciones catastróficas no deben entenderse como naturales, sino como un momento en el que jugó el agua en la región cuyas consecuencias fueron mortales. De ahí la urgencia de plantearnos cómo se configura un nuevo pacto hídrico ante la presencia de “las primeras” comunidades desplazadas por cambio climático en México.