Ponencia Seleccionada
Déficit de autocuidado docente: condiciones estructurales y dimensiones descuidadas
Esta ponencia analiza las condiciones que limitan el autocuidado en docentes de la Universidad Intercultural en Tabasco, desde una aproximación antropológica y psicosocial que sitúa el cuidado como un fenómeno atravesado por estructuras económicas, laborales y temporales. A partir de una investigación cualitativa con enfoque fenomenológico-hermenéutico y estudio de caso, se realizaron entrevistas semiestructuradas a 14 docentes de la Universidad Intercultural del Estado de Tabasco.
Los hallazgos evidencian un déficit de autocuidado asociado a tres condiciones estructurales: 1) condiciones económicas adversas que limitan el acceso a alimentos saludables y espacios adecuados para el cuidado; 2) condiciones laborales precarias, con falta de instalaciones, tiempos institucionales restrictivos y ausencia de políticas de bienestar docente; y 3) disponibilidad de tiempo insuficiente, agravada por la doble jornada laboral-doméstica y responsabilidades de crianza.
Paralelamente, se identificaron dimensiones del autocuidado sistemáticamente descuidadas: la física (falta de ejercicio, alimentación irregular), la emocional (dificultades en la gestión de conflictos, ansiedad), la espiritual (prácticas religiosas o de trascendencia postergadas) y la social (disminución de la convivencia familiar). Desde la pirámide de Maslow, estas dimensiones corresponden a necesidades básicas cuya insatisfacción obstaculiza el camino hacia la autorrealización.
El análisis revela que el autocuidado docente no puede reducirse a una responsabilidad individual, pues está profundamente mediado por condiciones estructurales que lo habilitan o restringen. Las narrativas muestran que incluso cuando existe conciencia y deseo de cuidarse, la precariedad económica, las exigencias laborales y la falta de tiempo operan como barreras que trascienden la voluntad personal. Tejer lo social desde el cuidado implica reconocer estas asimetrías y apostar por políticas institucionales y comunitarias que redistribuyan las cargas y conviertan el bienestar en una posibilidad real para quienes sostienen la educación intercultural.
Los hallazgos evidencian un déficit de autocuidado asociado a tres condiciones estructurales: 1) condiciones económicas adversas que limitan el acceso a alimentos saludables y espacios adecuados para el cuidado; 2) condiciones laborales precarias, con falta de instalaciones, tiempos institucionales restrictivos y ausencia de políticas de bienestar docente; y 3) disponibilidad de tiempo insuficiente, agravada por la doble jornada laboral-doméstica y responsabilidades de crianza.
Paralelamente, se identificaron dimensiones del autocuidado sistemáticamente descuidadas: la física (falta de ejercicio, alimentación irregular), la emocional (dificultades en la gestión de conflictos, ansiedad), la espiritual (prácticas religiosas o de trascendencia postergadas) y la social (disminución de la convivencia familiar). Desde la pirámide de Maslow, estas dimensiones corresponden a necesidades básicas cuya insatisfacción obstaculiza el camino hacia la autorrealización.
El análisis revela que el autocuidado docente no puede reducirse a una responsabilidad individual, pues está profundamente mediado por condiciones estructurales que lo habilitan o restringen. Las narrativas muestran que incluso cuando existe conciencia y deseo de cuidarse, la precariedad económica, las exigencias laborales y la falta de tiempo operan como barreras que trascienden la voluntad personal. Tejer lo social desde el cuidado implica reconocer estas asimetrías y apostar por políticas institucionales y comunitarias que redistribuyan las cargas y conviertan el bienestar en una posibilidad real para quienes sostienen la educación intercultural.