Ponencia Seleccionada
El problema de lo social en los sistemas socioecológicos, aportes metodológicos desde la etnografía en tiempos de crisi ambiental
En las últimas décadas, en un contexto marcado por la intensificación de la crisis ambiental y climática, el enfoque de los sistemas socioecológicos (SSE) se ha consolidado como una de las respuestas analíticas más influyentes para comprender y enfrentar los problemas socioambientales contemporáneos. Basado en aportes como los de Ostrom, Berkes y Holling, este enfoque integra dimensiones ecológicas, institucionales y económicas bajo la noción de sistemas complejos adaptativos. Sin embargo, su desarrollo ha estado dominado por perspectivas biofísicas y modelos cuantitativos que, en muchos casos, simplifican la complejidad social y cultural de los territorios.
Esta ponencia problematiza los límites del enfoque dominante de los SSE, en particular su tendencia a subestimar las relaciones de poder, la diversidad social y los significados culturales asociados a la naturaleza. Desde la antropología y la ecología política, diversos autores han señalado que estos modelos suelen asumir comunidades homogéneas y racionales, lo que invisibiliza conflictos, desigualdades y procesos históricos que configuran el acceso y uso de los recursos (Fabinyi, Evans y Foale 2014; Li 2007).
Frente a estas limitaciones, la etnografía constituye una herramienta fundamental para rehumanizar el estudio de los sistemas socioecológicos. A través de la observación participante, la descripción densa y la inmersión prolongada en el campo, la etnografía permite construir comprensiones situadas sobre cómo las personas habitan, significan y transforman sus entornos (Escalera-Reyes y Ruiz-Ballesteros 2011). Este enfoque no solo aporta información cualitativa, sino que revela dimensiones que los enfoques cuantitativos no logran captar, como los saberes locales, las prácticas cotidianas y las formas de relación con la naturaleza.
Los desarrollos contemporáneos de la etnografía, como la etnografía multisituada, la etnografía multispecie y el giro ontológico, amplían este potencial analítico. Estos enfoques cuestionan categorías como “recurso”, “naturaleza” o “medio ambiente” y reconocen la existencia de múltiples formas de entender y habitar el mundo. En este sentido, la etnografía no solo complementa los estudios de SSE, sino que también los interpela de manera crítica y abre la posibilidad de revisar sus fundamentos epistemológicos.
En el contexto latinoamericano actual, marcado por el retroceso de derechos territoriales, ambientales y culturales, el aporte de la antropología resulta especialmente relevante. La etnografía permite documentar experiencias locales, visibilizar conflictos y cuestionar categorías hegemónicas, lo que la posiciona como una herramienta clave para el análisis crítico y la defensa de formas de vida diversas.
Finalmente, esta ponencia propone reflexionar sobre el papel de la etnografía como metodología transversal en el estudio de los sistemas socioecológicos, con énfasis en su potencial analítico y político frente a las crisis socioambientales contemporáneas.
Esta ponencia problematiza los límites del enfoque dominante de los SSE, en particular su tendencia a subestimar las relaciones de poder, la diversidad social y los significados culturales asociados a la naturaleza. Desde la antropología y la ecología política, diversos autores han señalado que estos modelos suelen asumir comunidades homogéneas y racionales, lo que invisibiliza conflictos, desigualdades y procesos históricos que configuran el acceso y uso de los recursos (Fabinyi, Evans y Foale 2014; Li 2007).
Frente a estas limitaciones, la etnografía constituye una herramienta fundamental para rehumanizar el estudio de los sistemas socioecológicos. A través de la observación participante, la descripción densa y la inmersión prolongada en el campo, la etnografía permite construir comprensiones situadas sobre cómo las personas habitan, significan y transforman sus entornos (Escalera-Reyes y Ruiz-Ballesteros 2011). Este enfoque no solo aporta información cualitativa, sino que revela dimensiones que los enfoques cuantitativos no logran captar, como los saberes locales, las prácticas cotidianas y las formas de relación con la naturaleza.
Los desarrollos contemporáneos de la etnografía, como la etnografía multisituada, la etnografía multispecie y el giro ontológico, amplían este potencial analítico. Estos enfoques cuestionan categorías como “recurso”, “naturaleza” o “medio ambiente” y reconocen la existencia de múltiples formas de entender y habitar el mundo. En este sentido, la etnografía no solo complementa los estudios de SSE, sino que también los interpela de manera crítica y abre la posibilidad de revisar sus fundamentos epistemológicos.
En el contexto latinoamericano actual, marcado por el retroceso de derechos territoriales, ambientales y culturales, el aporte de la antropología resulta especialmente relevante. La etnografía permite documentar experiencias locales, visibilizar conflictos y cuestionar categorías hegemónicas, lo que la posiciona como una herramienta clave para el análisis crítico y la defensa de formas de vida diversas.
Finalmente, esta ponencia propone reflexionar sobre el papel de la etnografía como metodología transversal en el estudio de los sistemas socioecológicos, con énfasis en su potencial analítico y político frente a las crisis socioambientales contemporáneas.