Ponencia Seleccionada
MAPEAR LA AUSENCIA: CARTOGRAFÍA PARTICIPATIVA Y GIS EN CONTEXTOS DE DESAPARICIÓN EN MÉXICO
La presente propuesta tiene como objetivo explicar el papel articulador de las bases de datos, los Sistemas de Información Geográfica (GIS) y el mapeo participativo en la búsqueda de personas desaparecidas, desde un enfoque de arqueología forense humanitaria. En el contexto mexicano, caracterizado por una crisis sostenida de desapariciones y una limitada capacidad institucional, estas herramientas tecnológicas adquieren un valor estratégico al permitir la sistematización, análisis e interpretación de información dispersa, en su mayoría generada por colectivos de búsqueda y organizaciones de derechos humanos.
Primeramente, se abordará la importancia de las bases de datos como instrumentos fundamentales para la organización de información heterogénea, incluyendo registros etnográficos, hallazgos en campo, archivos hemerográficos y reportes forenses. La ausencia de sistemas integrados ha sido señalada como una de las principales limitantes en los procesos de búsqueda, por lo que su estructuración permite no solo ordenar y categorizar datos, sino también generar relaciones analíticas entre casos, territorios y patrones de desaparición.
En una segunda parte, se analizará el uso de los GIS como herramientas clave para la georreferenciación y visualización espacial de los datos. A partir de la integración de capas de información -como rutas de búsqueda, sitios de hallazgo y zonas de riesgo-, los GIS facilitan la identificación de patrones espaciales en el territorio, así como la priorización de áreas de intervención. Tal como se plantea en nuestro proyecto general, el análisis geoespacial contribuye a fortalecer las estrategias de localización al permitir una lectura integral del territorio, vinculando dimensiones sociales, políticas y forenses.
En este sentido, nuestra investigación destacará el potencial del mapeo participativo como metodología para la integración de los saberes generados desde los colectivos de búsqueda como herramientas técnicas, que se contrastarán y complementarán con fuentes oficiales. Este enfoque no solo democratiza la producción de conocimiento, sino que también favorece el diálogo entre actores sociales y académicos, reduciendo la brecha entre conocimiento experto y experiencia territorial. La cartografía resultante no se limita a representar datos, sino que constituye una herramienta de memoria, denuncia y acción colectiva.
En este contexto, la articulación entre bases de datos, GIS y mapeo participativo configura un modelo metodológico innovador que propone fortalecer los procesos de búsqueda desde una perspectiva interdisciplinaria y colaborativa. Esta propuesta busca evidenciar que la integración de tecnología y conocimiento comunitario no solo mejora la eficiencia de la localización, sino que también contribuye a la construcción de verdad, justicia y memoria en contextos de violencia contemporánea en nuestro país.
Primeramente, se abordará la importancia de las bases de datos como instrumentos fundamentales para la organización de información heterogénea, incluyendo registros etnográficos, hallazgos en campo, archivos hemerográficos y reportes forenses. La ausencia de sistemas integrados ha sido señalada como una de las principales limitantes en los procesos de búsqueda, por lo que su estructuración permite no solo ordenar y categorizar datos, sino también generar relaciones analíticas entre casos, territorios y patrones de desaparición.
En una segunda parte, se analizará el uso de los GIS como herramientas clave para la georreferenciación y visualización espacial de los datos. A partir de la integración de capas de información -como rutas de búsqueda, sitios de hallazgo y zonas de riesgo-, los GIS facilitan la identificación de patrones espaciales en el territorio, así como la priorización de áreas de intervención. Tal como se plantea en nuestro proyecto general, el análisis geoespacial contribuye a fortalecer las estrategias de localización al permitir una lectura integral del territorio, vinculando dimensiones sociales, políticas y forenses.
En este sentido, nuestra investigación destacará el potencial del mapeo participativo como metodología para la integración de los saberes generados desde los colectivos de búsqueda como herramientas técnicas, que se contrastarán y complementarán con fuentes oficiales. Este enfoque no solo democratiza la producción de conocimiento, sino que también favorece el diálogo entre actores sociales y académicos, reduciendo la brecha entre conocimiento experto y experiencia territorial. La cartografía resultante no se limita a representar datos, sino que constituye una herramienta de memoria, denuncia y acción colectiva.
En este contexto, la articulación entre bases de datos, GIS y mapeo participativo configura un modelo metodológico innovador que propone fortalecer los procesos de búsqueda desde una perspectiva interdisciplinaria y colaborativa. Esta propuesta busca evidenciar que la integración de tecnología y conocimiento comunitario no solo mejora la eficiencia de la localización, sino que también contribuye a la construcción de verdad, justicia y memoria en contextos de violencia contemporánea en nuestro país.