Ponencia Seleccionada
Registro audiovisual en el trabajo de campo antropológico: Un anti-manual desde la práctica urbana y rural
A partir de experiencias de trabajo audiovisual con juventudes contraculturales, donde el registro —video, fotografía y sonido— de experiencias de vida, prácticas y realidades individuales y colectivas se convierte en una herramienta para escuchar y acompañar los tiempos y espacios de otras personas. Dentro de estos procesos, la cámara no solo documenta: también obliga a pensar cómo se construye una escena, cómo se comparte una historia y qué responsabilidades éticas implica entrar en la intimidad de la vida cotidiana de nuestr@s informantes.
Desde ahí propongo pensar un ‘anti-manual’, construido desde mis experiencias en comunidades indígenas, zonas rurales y urbanas no para esquematizar o normar la práctica, sino para reflexionar sobre las decisiones éticas, técnicas y afectivas que atraviesan la producción audiovisual. Una parte esencial es el “amor propio metodológico”: planear lo mínimo indispensable antes del registro, como scouting, escaleta, guía de entrevista con tópicos claros. Esta preparación nos da claridad sobre el qué hacer en el trabajo de campo y nos permite estar preparados para enfrentar posibles imprevistos y permitirá una edición coherente, esto incluiría un checklist de equipo y cuidados, y protocolos de seguridad y consentimiento.
Por último, ante tecnologías aceleradas —portabilidad, alta resolución, inteligencia artificial—, pensar en por qué se continúa reproduciendo viejos esquemas de la narrativa audiovisual y cómo repensar el registro desde el cuidado, la ética y responsabilidad compartida, sin dictar qué hacer, sino abriendo reflexión sobre nuevas tecnologías, lo sensible y las afectividades.
Es importante mencionar que en el registro de ponencias no sé porqué aparece Aída Analco Martínez como ponente 1, la ponencia de Rubén Alberto Ramos Cruz es sólo de él. Caso similar en el registro de la ponencia de Perla Susana Medrano Espínola.
Desde ahí propongo pensar un ‘anti-manual’, construido desde mis experiencias en comunidades indígenas, zonas rurales y urbanas no para esquematizar o normar la práctica, sino para reflexionar sobre las decisiones éticas, técnicas y afectivas que atraviesan la producción audiovisual. Una parte esencial es el “amor propio metodológico”: planear lo mínimo indispensable antes del registro, como scouting, escaleta, guía de entrevista con tópicos claros. Esta preparación nos da claridad sobre el qué hacer en el trabajo de campo y nos permite estar preparados para enfrentar posibles imprevistos y permitirá una edición coherente, esto incluiría un checklist de equipo y cuidados, y protocolos de seguridad y consentimiento.
Por último, ante tecnologías aceleradas —portabilidad, alta resolución, inteligencia artificial—, pensar en por qué se continúa reproduciendo viejos esquemas de la narrativa audiovisual y cómo repensar el registro desde el cuidado, la ética y responsabilidad compartida, sin dictar qué hacer, sino abriendo reflexión sobre nuevas tecnologías, lo sensible y las afectividades.
Es importante mencionar que en el registro de ponencias no sé porqué aparece Aída Analco Martínez como ponente 1, la ponencia de Rubén Alberto Ramos Cruz es sólo de él. Caso similar en el registro de la ponencia de Perla Susana Medrano Espínola.