Ponencia Seleccionada
Enfermedad de monte y espanto de muerto. Acercamiento a las nociones de cuerpo y persona entre las comunidades negras-afromexicanas en la Costa Chica de Oaxaca.
Esta ponencia propone analizar las complejas interrelaciones entre humanos y no humanos responsables de procesos patogénicos en comunidades negras-afromexicanas en la Costa Chica de Oaxaca. A partir de padecimientos específicos -como la enfermedad del monte y el espanto de muerto- me intereso a la relación especifica de los afromexicanos con su territorio, sus existentes múltiples y la constitución del cuerpo y de la persona afromexicana.
La sombra es parte constitutiva del cuerpo y de la persona afromexicana que se distingue del alma en su definición católica. Mientras que la salida del alma implica la muerte, el extravío de la sombra —causado por una impresión fuerte o repentina— provoca la enfermedad del espanto. Al fallecer una persona, es preciso llevar a cabo los rituales funerarios correspondientes para evitar que la sombra permanezca en el mundo de los vivos y se convierta en una entidad no humana patogenizante, responsable del espanto de muerto. En cuanto al tono entre las comunidades afromexicanas en la Costa Chica, también conocido como nahual, es un animal con el cual se establece un lazo perenne por medio de un ritual específico. Este vínculo implica una dimensión peligrosa ya que la persona y su animal comparten un mismo destino; la persona-tono queda expuesta a los conflictos entre manadas, situaciones que pueden desencadenar en la enfermedad del monte.
La ponencia se enfoca en los cambios ontológicos inmanentes a la activación del vínculo con el animal-tono así como se interesa a la agencia de la sombra en la muerte y su capacidad de provocar el espanto de muerto entre los vivos. El análisis etnográfico se inscribe en la noción de un cuerpo humano permeable que establece comunicación con seres no humanos en un territorio que se caracteriza por ser un espacio de convivencia entre diversos existentes -humanos y no humanos (como los malos aires, las sombras de difuntos y los tonos/nahuales)- dotados de intencionalidad, cuyas relaciones en términos de depredación pueden generar impactos considerables en la salud de sus habitantes.
La sombra es parte constitutiva del cuerpo y de la persona afromexicana que se distingue del alma en su definición católica. Mientras que la salida del alma implica la muerte, el extravío de la sombra —causado por una impresión fuerte o repentina— provoca la enfermedad del espanto. Al fallecer una persona, es preciso llevar a cabo los rituales funerarios correspondientes para evitar que la sombra permanezca en el mundo de los vivos y se convierta en una entidad no humana patogenizante, responsable del espanto de muerto. En cuanto al tono entre las comunidades afromexicanas en la Costa Chica, también conocido como nahual, es un animal con el cual se establece un lazo perenne por medio de un ritual específico. Este vínculo implica una dimensión peligrosa ya que la persona y su animal comparten un mismo destino; la persona-tono queda expuesta a los conflictos entre manadas, situaciones que pueden desencadenar en la enfermedad del monte.
La ponencia se enfoca en los cambios ontológicos inmanentes a la activación del vínculo con el animal-tono así como se interesa a la agencia de la sombra en la muerte y su capacidad de provocar el espanto de muerto entre los vivos. El análisis etnográfico se inscribe en la noción de un cuerpo humano permeable que establece comunicación con seres no humanos en un territorio que se caracteriza por ser un espacio de convivencia entre diversos existentes -humanos y no humanos (como los malos aires, las sombras de difuntos y los tonos/nahuales)- dotados de intencionalidad, cuyas relaciones en términos de depredación pueden generar impactos considerables en la salud de sus habitantes.