Ponencia Seleccionada
Sentir para conocer: El rigor de la subjetividad en el estudio de los umbrales
La antropología tiene como metodología la etnografía. Esta necesita de dos factores de suma importancia: la proximidad, mediante el trabajo de campo, y de la interpretación, que requiere que seamos sujetos situados. Desde esta perspectiva, es inevitable que a través de la proximidad no lleguemos a habitar por medio de los relatos de nuestros colaboradores el fenómeno de estudio. De este modo, tratando de encontrar experiencias propias equiparables es que llegamos a comprender de mejor manera para poder hacer nuestro trabajo interpretativo. El trabajo antropológico no es solo sobre observar sino que también se interioriza y se siente. Es así que gracias a las experiencias propias, como de mis personas cercanas he llegado a proponer un modelo de análisis, para mi objeto de estudio: los umbrales.
Los umbrales son un corte espacio temporal, que algunas veces está marcado como raya pintada en el suelo y otras veces es una entidad más difusa. Las umbralidades, como propuesta metodológica que permite descubrir los dispositivos que posibilitan un cambio, están fundamentadas en muchas observaciones que he hecho a lo largo de mi vida, así como la interiorización de la teoría y las pláticas. La propuesta, en todo caso, es el lente que nos permite ver al sujeto situado. Nacen de una triangulación entre los relatos y la interioridad del antropólogo. Es mediante este recorrido interior y exterior que he podido ir construyendo lo que aquí propongo. No es solo hacer un análisis frío sobre lo que estoy observando, sino llevándolo al plano de lo propio, lo habitado, lo sentido que se construye.
Los umbrales son un corte espacio temporal, que algunas veces está marcado como raya pintada en el suelo y otras veces es una entidad más difusa. Las umbralidades, como propuesta metodológica que permite descubrir los dispositivos que posibilitan un cambio, están fundamentadas en muchas observaciones que he hecho a lo largo de mi vida, así como la interiorización de la teoría y las pláticas. La propuesta, en todo caso, es el lente que nos permite ver al sujeto situado. Nacen de una triangulación entre los relatos y la interioridad del antropólogo. Es mediante este recorrido interior y exterior que he podido ir construyendo lo que aquí propongo. No es solo hacer un análisis frío sobre lo que estoy observando, sino llevándolo al plano de lo propio, lo habitado, lo sentido que se construye.