Ponencia Seleccionada
Emosignificaciones y método antropológico. El tiempo de la ternura resiente el tiempo de las prisas metropolitanas.
La definición que propongo, es que “la emosignificación emerge cuando la emoción se incrusta entre el significante y el significado del signo, intensificando la significancia mediante una alteración sentida en la percusión del propio significante (por ejemplo, por la gravedad o la altura de la voz) implicando al sujeto emisor en el propio acto de emisión, e impactando en el interlocutor al intensificar el sentido recibido, por ejemplo, cuando el emisor lo insulta o susurra una palabra amorosa.” (Vergara, 2019).
En este trabajo estudiamos las emociones y los sentimientos y sus significaciones como un fenómeno complejo, como un “hecho social total” (Mauss), es decir, no continuamos el imaginario “científico” de los giros, buscando la interdisciplina como alternativa epistemológica que se opone a la singularidad de dichos giros: aquellos movimientos epistemológicos que muy cacareadamente toman un aspecto de la realidad como eje único o central de la investigación, como el giro textual (Geertz); el icónico (Panofsky) el sonoro (Schafer); el sensorial (Ahmed); el afectivo; del lingüístico al semiótico; el ontológico (Viveiros de Castro, 2019), etc. y, aunque su mérito haya sido subrayar lo que hasta ese momento era ignorado o pasado a segundo plano, en ese movimiento de visibilización, aportó a lo complejo sumando, en conjunto, progresivamente, su “grano de arena” a su conocimiento; pero, al auto enfatizarse, cada giro, cuando se encierra, puede orillar a una mirada casi exclusiva, “de topo”, por ejemplo, cuando supuestamente sólo “escucha”, y no “mira”.
Todo lo anterior servirá para analizar, interpretar y comprender las formas de vida metropolitanas, especialmente referidas a cómo, las condiciones materiales de vida, es decir las infraestructuras de residencia, comunicación y transportación condicionan las emosignificaciones de los urbícolas como expresiones de imaginarios que instalan el estatismo en la prisa que repercute en la forma emocional de las relaciones sociales.
En este trabajo estudiamos las emociones y los sentimientos y sus significaciones como un fenómeno complejo, como un “hecho social total” (Mauss), es decir, no continuamos el imaginario “científico” de los giros, buscando la interdisciplina como alternativa epistemológica que se opone a la singularidad de dichos giros: aquellos movimientos epistemológicos que muy cacareadamente toman un aspecto de la realidad como eje único o central de la investigación, como el giro textual (Geertz); el icónico (Panofsky) el sonoro (Schafer); el sensorial (Ahmed); el afectivo; del lingüístico al semiótico; el ontológico (Viveiros de Castro, 2019), etc. y, aunque su mérito haya sido subrayar lo que hasta ese momento era ignorado o pasado a segundo plano, en ese movimiento de visibilización, aportó a lo complejo sumando, en conjunto, progresivamente, su “grano de arena” a su conocimiento; pero, al auto enfatizarse, cada giro, cuando se encierra, puede orillar a una mirada casi exclusiva, “de topo”, por ejemplo, cuando supuestamente sólo “escucha”, y no “mira”.
Todo lo anterior servirá para analizar, interpretar y comprender las formas de vida metropolitanas, especialmente referidas a cómo, las condiciones materiales de vida, es decir las infraestructuras de residencia, comunicación y transportación condicionan las emosignificaciones de los urbícolas como expresiones de imaginarios que instalan el estatismo en la prisa que repercute en la forma emocional de las relaciones sociales.