Ponencia Seleccionada
Ixtacamaxtitlán en pie de lucha frente a los intereses mineros canadienses. Estudio crítico de caso de una lucha por el territorio.
Dentro del antagonismo social que existe en nuestro país, la diferenciación cultural y de clase son dispositivos estatales que históricamente han marginado a los pueblos indígenas y que bajo la figura de la Nación, los han despojado de sus territorios, exterminado en guerras expansionistas y asimilación cultural, mismas que han sido respondidas con una tradición de resistencia y organización populares que también han moldeado las instituciones del Estado nacional mexicano que hoy reconoce los derechos indígenas y las implicaciones políticas, económicas y sociales de dichos derechos, así como su vinculación internacional en materia de DDHH.
El caso que presentamos es el de la lucha antiminera de los habitantes nahuas del municipio de Ixtacamaxtitlán, en la Sierra Norte de Puebla, quienes defendieron su territorio de la empresa canadiense Almaden Minerals, durante un periodo de 15 años (2009-2024). En este tiempo, el conflicto también se llevó a cabo en la arena jurídica, teniendo dos amparos ante la SCJN en 2015 y 2021, un amicus curiae, algunos peritajes y una Evaluación de Impacto en Derechos Humanos (EIDH, realizado por algunas organizaciones de DDHH y colectivos ambientalistas), lo que derivó en un una defensa exitosa del territorio indígena ante la amenaza de la explotación minera de oro y plata, la retirada de Almaden Minerals (cuya herencia es de una división interna y conflictos intervecinales creados como parte de la ingenieria social de la Responsabilidad Social Corporativa), y un precedente para otras luchas indígenas del país ante el extractivismo.
La ponencia propone analizar este proceso de lucha desde una crítica al multiculturalismo neoliberal que ejerce el Estado nacional mexicano y que por una parte reconoce derechos culturales, pero obvia los derechos económicos y sociales de los campesinos mexicanos y pone la cuestión cultural de los pueblos originarios en un reconocimiento incompleto a las autonomías políticas que la nación mexicana no acaba de reconocer, pero si de capitalizar mediante la explotación simbólica y territorial de la identidad indígena. Si bien reconocemos la labor de defensa jurídica y sus alcances, es necesario poder criticar al Estado mexicano y sus contradicciones desde un caso concreto de defensa del territorio como este, para dar cuenta de lo mucho que falta en materia de DDHH, derechos ambientales y económicos en nuestro país.
El caso que presentamos es el de la lucha antiminera de los habitantes nahuas del municipio de Ixtacamaxtitlán, en la Sierra Norte de Puebla, quienes defendieron su territorio de la empresa canadiense Almaden Minerals, durante un periodo de 15 años (2009-2024). En este tiempo, el conflicto también se llevó a cabo en la arena jurídica, teniendo dos amparos ante la SCJN en 2015 y 2021, un amicus curiae, algunos peritajes y una Evaluación de Impacto en Derechos Humanos (EIDH, realizado por algunas organizaciones de DDHH y colectivos ambientalistas), lo que derivó en un una defensa exitosa del territorio indígena ante la amenaza de la explotación minera de oro y plata, la retirada de Almaden Minerals (cuya herencia es de una división interna y conflictos intervecinales creados como parte de la ingenieria social de la Responsabilidad Social Corporativa), y un precedente para otras luchas indígenas del país ante el extractivismo.
La ponencia propone analizar este proceso de lucha desde una crítica al multiculturalismo neoliberal que ejerce el Estado nacional mexicano y que por una parte reconoce derechos culturales, pero obvia los derechos económicos y sociales de los campesinos mexicanos y pone la cuestión cultural de los pueblos originarios en un reconocimiento incompleto a las autonomías políticas que la nación mexicana no acaba de reconocer, pero si de capitalizar mediante la explotación simbólica y territorial de la identidad indígena. Si bien reconocemos la labor de defensa jurídica y sus alcances, es necesario poder criticar al Estado mexicano y sus contradicciones desde un caso concreto de defensa del territorio como este, para dar cuenta de lo mucho que falta en materia de DDHH, derechos ambientales y económicos en nuestro país.