Ponencia Seleccionada
En los márgenes del cabildo: cuidado y elaboración política en una red de mujeres autoridades mixtecas
Partiendo del reconocimiento de la potencia política que han tenido los encuentros entre mujeres a lo largo de la historia, esta ponencia se centra en la experiencia de una red de mujeres autoridades mixtecas para mostrar cómo, en contextos donde la participación femenina en los gobiernos locales sigue dándose en condiciones tremendamente injustas, esos espacios adquieren una relevancia particular.
La reflexión parte de una investigación desarrollada en la Mixteca oaxaqueña con mujeres que ocuparon cargos municipales entre 2017 y 2019. El proceso surgió al advertir, en una comunidad concreta, la necesidad de acompañamiento y de espacios donde las mujeres pudieran hablar de lo que estaban viviendo, y fue ampliando la mirada hacia otras comunidades mediante una metodología dialógica y participativa. Esta experiencia permite pensar de manera situada la relevancia de estos encuentros en contextos donde la presencia de las mujeres en los gobiernos locales se desenvuelve entre la desautorización, la sobrecarga y múltiples resistencias.
El argumento central es que estos encuentros constituyeron espacios de cuidado, reconocimiento mutuo y elaboración compartida de la experiencia, desde los cuales varias mujeres pudieron dejar de vivir en soledad las tensiones del cargo, reconocerse en problemáticas comunes y vivir el complejo día a día del cargo desde otra perspectiva. En un contexto donde los cabildos operan con lógicas masculinizadas y donde la participación femenina se ve limitada por distintas formas de violencia política, estos espacios hicieron posible sostener la participación y abrir formas de reflexión y acción política que difícilmente encontraban lugar en el ámbito formal.
En ese proceso, el cuidado adquirió densidad política: escucharse, acompañarse y compartir experiencias hizo posible reconocer patrones, poner en relación situaciones que parecían aisladas y transformar vivencias individuales en una lectura más amplia sobre las condiciones de su participación. Desde ahí, los encuentros abrieron un espacio de elaboración política desde el cual las mujeres pudieron reflexionar juntas sobre sus comunidades, afirmar preocupaciones comunes e impulsar algunas iniciativas compartidas. A partir de la experiencia de la Red de Mujeres Autoridades, la ponencia plantea que el cuidado constituye una de las condiciones desde las cuales la participación política de las mujeres puede sostenerse. Al mismo tiempo, se subraya el carácter frágil de estos espacios, cuya continuidad descansó en condiciones organizativas y materiales precarias.
Desde la antropología feminista, es importante reflexionar sobre cómo prácticas como escucharse, acompañarse, compartir malestares y pensarse juntas son parte de las condiciones desde las cuales las mujeres pueden sostener su participación y construir acción política.
La reflexión parte de una investigación desarrollada en la Mixteca oaxaqueña con mujeres que ocuparon cargos municipales entre 2017 y 2019. El proceso surgió al advertir, en una comunidad concreta, la necesidad de acompañamiento y de espacios donde las mujeres pudieran hablar de lo que estaban viviendo, y fue ampliando la mirada hacia otras comunidades mediante una metodología dialógica y participativa. Esta experiencia permite pensar de manera situada la relevancia de estos encuentros en contextos donde la presencia de las mujeres en los gobiernos locales se desenvuelve entre la desautorización, la sobrecarga y múltiples resistencias.
El argumento central es que estos encuentros constituyeron espacios de cuidado, reconocimiento mutuo y elaboración compartida de la experiencia, desde los cuales varias mujeres pudieron dejar de vivir en soledad las tensiones del cargo, reconocerse en problemáticas comunes y vivir el complejo día a día del cargo desde otra perspectiva. En un contexto donde los cabildos operan con lógicas masculinizadas y donde la participación femenina se ve limitada por distintas formas de violencia política, estos espacios hicieron posible sostener la participación y abrir formas de reflexión y acción política que difícilmente encontraban lugar en el ámbito formal.
En ese proceso, el cuidado adquirió densidad política: escucharse, acompañarse y compartir experiencias hizo posible reconocer patrones, poner en relación situaciones que parecían aisladas y transformar vivencias individuales en una lectura más amplia sobre las condiciones de su participación. Desde ahí, los encuentros abrieron un espacio de elaboración política desde el cual las mujeres pudieron reflexionar juntas sobre sus comunidades, afirmar preocupaciones comunes e impulsar algunas iniciativas compartidas. A partir de la experiencia de la Red de Mujeres Autoridades, la ponencia plantea que el cuidado constituye una de las condiciones desde las cuales la participación política de las mujeres puede sostenerse. Al mismo tiempo, se subraya el carácter frágil de estos espacios, cuya continuidad descansó en condiciones organizativas y materiales precarias.
Desde la antropología feminista, es importante reflexionar sobre cómo prácticas como escucharse, acompañarse, compartir malestares y pensarse juntas son parte de las condiciones desde las cuales las mujeres pueden sostener su participación y construir acción política.