Ponencia Seleccionada
Resistencia cotidiana frente a la violencia policial: estrategias de trabajadoras sexuales trans en el Metro Revolución
En la Ciudad de México, el trabajo sexual trans habita una zona incómoda: en el papel, existe un reconocimiento jurídico mínimo, pero en la calle sigue operando como amenaza y pretexto para el castigo. Esta propuesta de investigación analiza la violencia policial que enfrentan las trabajadoras sexuales, que laboran en el perímetro del Metro Revolución, en la Ciudad de México, entendida no solo como exceso o abuso individual, sino como un dispositivo de poder-saber que produce, clasifica y administra sus vidas.
Desde una perspectiva crítica, la violencia policial se comprende como una tecnología estructural de administración del orden que recae sobre ciertos cuerpos feminizados, precarizados y trans. En el caso de las trabajadoras sexuales trans, estas violencias no solo se expresan en golpes, detenciones arbitrarias o amenazas, sino también en formas cotidianas de hostigamiento, humillación, vigilancia selectiva y regulación del espacio que las coloca en una posición de vulnerabilidad.
Sin embargo, estas mujeres no sólo reciben violencia. Frente al hostigamiento policial, las trabajadoras sexuales trans despliegan estrategias de resistencia cotidiana que rara vez aparecen en los expedientes o en las estadísticas oficiales. Negocian con los policías, redefinen horarios y circuitos, se alertan entre ellas, acuerpan a quien está en mayor riesgo, sostienen redes de cuidado y construyen, en medio de la amenaza, un margen de maniobra. Estas prácticas no eliminan la violencia, pero disputan la forma en que el poder intenta fijar sus cuerpos como desechables.
La violencia policial produce un entorno de riesgo constante que contribuye a la vulnerabilidad y dificulta su acceso a la justicia. Asimismo, las trabajadoras sexuales trans desarrollan diversas estrategias de resistencia que les permiten sostenerse en un contexto vulnerable, generando formas de apoyo mutuo, prácticas de negociación y ajustes en la organización del espacio público que buscan disminuir los riesgos asociados a la presencia policial.
El argumento de esta investigación centra su mirada en que la violencia policial y las estrategias de resistencia deben ser analizadas de manera conjunta, ya que ambas configuran la experiencia cotidiana de las trabajadoras sexuales trans en esta zona. A partir de este análisis se busca aportar elementos para reflexionar las formas en que opera la seguridad pública en contextos de riesgo y la importancia de generar políticas que reconozcan su presencia, y reduzcan su vulnerabilidad.
Desde una perspectiva crítica, la violencia policial se comprende como una tecnología estructural de administración del orden que recae sobre ciertos cuerpos feminizados, precarizados y trans. En el caso de las trabajadoras sexuales trans, estas violencias no solo se expresan en golpes, detenciones arbitrarias o amenazas, sino también en formas cotidianas de hostigamiento, humillación, vigilancia selectiva y regulación del espacio que las coloca en una posición de vulnerabilidad.
Sin embargo, estas mujeres no sólo reciben violencia. Frente al hostigamiento policial, las trabajadoras sexuales trans despliegan estrategias de resistencia cotidiana que rara vez aparecen en los expedientes o en las estadísticas oficiales. Negocian con los policías, redefinen horarios y circuitos, se alertan entre ellas, acuerpan a quien está en mayor riesgo, sostienen redes de cuidado y construyen, en medio de la amenaza, un margen de maniobra. Estas prácticas no eliminan la violencia, pero disputan la forma en que el poder intenta fijar sus cuerpos como desechables.
La violencia policial produce un entorno de riesgo constante que contribuye a la vulnerabilidad y dificulta su acceso a la justicia. Asimismo, las trabajadoras sexuales trans desarrollan diversas estrategias de resistencia que les permiten sostenerse en un contexto vulnerable, generando formas de apoyo mutuo, prácticas de negociación y ajustes en la organización del espacio público que buscan disminuir los riesgos asociados a la presencia policial.
El argumento de esta investigación centra su mirada en que la violencia policial y las estrategias de resistencia deben ser analizadas de manera conjunta, ya que ambas configuran la experiencia cotidiana de las trabajadoras sexuales trans en esta zona. A partir de este análisis se busca aportar elementos para reflexionar las formas en que opera la seguridad pública en contextos de riesgo y la importancia de generar políticas que reconozcan su presencia, y reduzcan su vulnerabilidad.