Ponencia Seleccionada
Liberación prolongada: Reconstrucción etnográfica-atónita en torno a diagnósticos, fármacos y otros extravíos en un caso de TDAH
Los problemas relacionados con la neurodivergencia son un campo prácticamente inexplorado por la antropología social. Muy recientemente están empezando a surgir voces que interpelan los efectos sociales que las clasificaciones, categorías e intervenciones derivadas del paradigma capacitista (Vargas, 2025) ejercen sobre las personas llamadas “pacientes”. Dimensionar los impactos de tal paradigma requiere desde luego un enfoque interseccional (Crenshaw;1989); clase, edad y género inciden en la forma como una situación neurológica puede ser atendida o, en caso contrario, flagrantemente ignorada. Adicionalmente, como quiero proponer en este trabajo, para el abordaje nutrido de estos problemas conviene un modelo de análisis que incluya de forma diacrónica a los sistemas familiares; los diagnósticos clínicos, la pertinencia o ineficacia de los tratamientos operan como maquinarias pesadas con un gran potencial ya sea de arrastrar o, bien de edificar, cuando están bien construidos, la salud mental de la red de personas que tienen vínculos estrechos con el paciente. Ser diagnosticado con TDAH o cualquier otra categoría que interpela el imaginario de la uniformidad socio-biológica conlleva la activación de los afectos y cuidados latentes en las estructuras parentales. Ninguna familia está preparada para recibir etiquetas clínicas que estigmatizan o se convierten en formas de exclusión. Y sin embargo son problemas que deben encararse aún en la ignorancia, el desconcierto, la desinformación y las confusiones que muchas veces son generadas o reproducidas desde el propio sistema médico, aún cuando se tengan las mejores intenciones o una adecuada formación profesional. En cualquier caso la neurodivergencia, a partir del diagnóstico, exige la activación de estrategias, recursos afectivos, sociales y materiales de los que cada paciente dispone. Tomando en cuenta la falta de una mirada clínica integral así como la diversidad de pacientes y sus parentelas, es evidente que tal pluralidad tiende a traducirse en formas de desigualdad; los tratamientos y formas de atención disponibles para las personas neurodivergentes son asimétricos.
De estas observaciones se derivan ciertas preguntas básicas: ¿Cómo y en qué momento surge el diagnóstico de TDAH? ¿Qué elementos se emplean en el diagnóstico y determinan la prescripción (o no) de fármacos entre niños y púberes? ¿Cuál es el papel que las estructuras parentales juegan en este proceso de diagnosis y tratamiento del TDAH? A fin de responder tales preguntas, propongo analizar la trayectoria de una niña que fue diagnosticada con TDAH en el momento de transición a la pubertad desde el 2020 a la fecha. Con base en una experiencia personal, valiéndome del privilegio epistémico (Deharbe, 2020) en el que me sitúa mi posición parental en el caso a examinar, propongo la reconstrucción etnográfica de una trayectoria clínica desarrollada en instituciones médicas particulares, sin intervención del sistema de salud público. Mediante estos elementos etnográficos centrados en el proceso de diagnóstico, cambios en las miradas médicas y sus prescripciones, así como los extravíos parentales propios del caso, busco coadyuvar a la construcción de una mirada antropológica crítica en torno a la neurodivergencia y las formas de atención.
De estas observaciones se derivan ciertas preguntas básicas: ¿Cómo y en qué momento surge el diagnóstico de TDAH? ¿Qué elementos se emplean en el diagnóstico y determinan la prescripción (o no) de fármacos entre niños y púberes? ¿Cuál es el papel que las estructuras parentales juegan en este proceso de diagnosis y tratamiento del TDAH? A fin de responder tales preguntas, propongo analizar la trayectoria de una niña que fue diagnosticada con TDAH en el momento de transición a la pubertad desde el 2020 a la fecha. Con base en una experiencia personal, valiéndome del privilegio epistémico (Deharbe, 2020) en el que me sitúa mi posición parental en el caso a examinar, propongo la reconstrucción etnográfica de una trayectoria clínica desarrollada en instituciones médicas particulares, sin intervención del sistema de salud público. Mediante estos elementos etnográficos centrados en el proceso de diagnóstico, cambios en las miradas médicas y sus prescripciones, así como los extravíos parentales propios del caso, busco coadyuvar a la construcción de una mirada antropológica crítica en torno a la neurodivergencia y las formas de atención.