Ponencia Seleccionada
Las actividades de vinculación en el Jardín Etnobotánico de Morelos como espacios de incidencia-investigación para la participación social
La concepción de la ciencia que tiene como eje el modelo del observador neutral ha fomentado formas de investigar que muchas veces caen en lo que ha sido denunciado como extractivismo académico. No obstante, la presencia de investigadores en las comunidades genera siempre un impacto, ya sea benéfico o perjudicial, que tiene la posibilidad de modificar las dinámicas comunitarias, por lo que la supuesta neutralidad no se justifica. El fortalecimiento de redes de reciprocidad y colaboración, la generación de procesos reflexivos internos sobre los conocimientos propios, el reconocimiento y valoración de la propia cultura, el recelo frente a personas ajenas que se presentan de manera esporádica para hacer distintas preguntas, por mencionar algunos, son ejemplos de estos resultados que pueden ser imprevistos, pero que hay que considerar al momento de plantear investigaciones en comunidades.
Esta ponencia propone reconocer a la propia comunidad de investigación científica social como agentes de cambio comunitario que tienen la posibilidad de coparticipar en la generación de condiciones que favorezcan la participación social. Para ello, se hablará desde la experiencia de las actividades de vinculación en el Jardín Etnobotánico de Morelos y del Programa Actores Sociales de la Flora Medicinal en México (en la modalidad de talleres de investigación colaborativa) para ejemplificar cómo estos espacios posibilitan la emergencia de comunidades investigativas (conformadas tanto por académicos como por agentes no académicos) en las que se concretan distintas formas de participación social para la defensa del patrimonio biocultural, así como de los retos que implica consolidar la continuidad de estas formas de participación (Hersch, 2003).
Las reflexiones presentadas parten de una forma de trabajo denominada filosofía de campo (Brister y Frodeman, 2020) en diálogo con formas de hacer antropología e investigación social en las que se ha reconocido la importancia de la incidencia social (Fals Borda, 1981; Hersch, 2011).
Esta ponencia propone reconocer a la propia comunidad de investigación científica social como agentes de cambio comunitario que tienen la posibilidad de coparticipar en la generación de condiciones que favorezcan la participación social. Para ello, se hablará desde la experiencia de las actividades de vinculación en el Jardín Etnobotánico de Morelos y del Programa Actores Sociales de la Flora Medicinal en México (en la modalidad de talleres de investigación colaborativa) para ejemplificar cómo estos espacios posibilitan la emergencia de comunidades investigativas (conformadas tanto por académicos como por agentes no académicos) en las que se concretan distintas formas de participación social para la defensa del patrimonio biocultural, así como de los retos que implica consolidar la continuidad de estas formas de participación (Hersch, 2003).
Las reflexiones presentadas parten de una forma de trabajo denominada filosofía de campo (Brister y Frodeman, 2020) en diálogo con formas de hacer antropología e investigación social en las que se ha reconocido la importancia de la incidencia social (Fals Borda, 1981; Hersch, 2011).