Ponencia Seleccionada
Ecologías cosmopolíticas afroindígenas, inestabilidad socioecológica y racismo ambiental en la Costa Chica de Oaxaca
En esta ponencia analizo cómo las ecologías cosmopolíticas afroindígenas (Kuyakanon et al., 2022; Stenger, 2010, 2014; Mello, 2014, 2017; Goldman, 2021) configuran respuestas y alternativas frente a la inestabilidad socioecológica y al racismo ambiental en la Costa Chica de Oaxaca. Me pregunto: ¿Cómo se manifiesta el racismo ambiental en este contexto? ¿Qué impactos socioemocionales generan los desastres climáticos en las poblaciones humanas y otras-que-humanas (Price y Chao, 2023)? ¿De qué manera las ecologías afroindígenas articulan respuestas y estrategias de resistencia a los neoextractivismos (Svampa, 2019)? ¿Qué implicaciones tienen estas ecologías para repensar el futuro?
Argumento que las poblaciones afromexicanas y mixtecas o ñuu savi están experimentando un proceso de intensificación de la inestabilidad socioambiental en sus territorios, a causa de la expansión de proyectos neoextractivistas (Svampa, 2019) —monocultivos frutales, ganadería, turismo no regulado—. Esta inestabilidad se expresa en sequías prolongadas y en la mayor frecuencia y capacidad destructiva de eventos climáticos como los huracanes —Huracán Otis en 2023, Huracán John en 2024 y Huracán Erick en 2025—. Dichos fenómenos generan no solo pérdidas materiales, sino también afectaciones emocionales profundas en las comunidades.
Retomo la noción de racismo ambiental, desarrollada por Benjamin F. Chavis Jr. (1993) y Robert D. Bullard (2003), para evidenciar cómo leyes y políticas desarrollistas afectan de manera desproporcionada a las poblaciones racializadas. En el contexto mexicano, este fenómeno se manifiesta mediante la imposición de megaproyectos sin consulta previa, prácticas de cooptación comunitaria, violencia estructural y políticas neoliberales como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y el Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares (PROCEDE).
A partir del trabajo etnográfico que he desarrollado en la Costa Chica desde 2023 en el marco de mi tesis doctoral en Antropología Social, y los planteamientos de intelectuales como Nêgo Bispo (2023), Ailton Krenak (2022), Yásnaya Aguilar (2018), Josefa Sánchez (2025), Isabel Stengers (2010, 2014), Haraway (2017, 2019), entre otras, propongo pensar las ecologías cosmopolíticas afroindígenas como modos de relación y campos de resistencias y confluencias. Estas ecologías permiten comprender cómo distintos mundos coexisten y se articulan sin disolverse, a través de prácticas como pedimentos de lluvia, danzas, movilizaciones políticas y formas colectivas de defensa territorial. Sostengo que, en un contexto global marcado por discursos de crisis y colapso, estas ecologías ofrecen claves para reimaginar el futuro. Más que apostar por un horizonte tecnocéntrico y extractivista, plantean la necesidad de reactivar saberes ancestrales, reconstruir redes de interdependencia entre humanos y otros-que-humanos (Price y Chaos, 2023), hacer duelo por lo irreparable, fabular y hacer posible otras formas de relación que prioricen la regeneración de la vida.
Argumento que las poblaciones afromexicanas y mixtecas o ñuu savi están experimentando un proceso de intensificación de la inestabilidad socioambiental en sus territorios, a causa de la expansión de proyectos neoextractivistas (Svampa, 2019) —monocultivos frutales, ganadería, turismo no regulado—. Esta inestabilidad se expresa en sequías prolongadas y en la mayor frecuencia y capacidad destructiva de eventos climáticos como los huracanes —Huracán Otis en 2023, Huracán John en 2024 y Huracán Erick en 2025—. Dichos fenómenos generan no solo pérdidas materiales, sino también afectaciones emocionales profundas en las comunidades.
Retomo la noción de racismo ambiental, desarrollada por Benjamin F. Chavis Jr. (1993) y Robert D. Bullard (2003), para evidenciar cómo leyes y políticas desarrollistas afectan de manera desproporcionada a las poblaciones racializadas. En el contexto mexicano, este fenómeno se manifiesta mediante la imposición de megaproyectos sin consulta previa, prácticas de cooptación comunitaria, violencia estructural y políticas neoliberales como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y el Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares (PROCEDE).
A partir del trabajo etnográfico que he desarrollado en la Costa Chica desde 2023 en el marco de mi tesis doctoral en Antropología Social, y los planteamientos de intelectuales como Nêgo Bispo (2023), Ailton Krenak (2022), Yásnaya Aguilar (2018), Josefa Sánchez (2025), Isabel Stengers (2010, 2014), Haraway (2017, 2019), entre otras, propongo pensar las ecologías cosmopolíticas afroindígenas como modos de relación y campos de resistencias y confluencias. Estas ecologías permiten comprender cómo distintos mundos coexisten y se articulan sin disolverse, a través de prácticas como pedimentos de lluvia, danzas, movilizaciones políticas y formas colectivas de defensa territorial. Sostengo que, en un contexto global marcado por discursos de crisis y colapso, estas ecologías ofrecen claves para reimaginar el futuro. Más que apostar por un horizonte tecnocéntrico y extractivista, plantean la necesidad de reactivar saberes ancestrales, reconstruir redes de interdependencia entre humanos y otros-que-humanos (Price y Chaos, 2023), hacer duelo por lo irreparable, fabular y hacer posible otras formas de relación que prioricen la regeneración de la vida.