Ponencia Seleccionada
Ternura, afectividad y producción de conocimiento: aportes metodológicos desde la participación protagónica de niñas, niños y adolescentes
En el marco de las discusiones contemporáneas sobre la renovación metodológica en antropología social, particularmente en contextos atravesados por violencias estructurales y desigualdades persistentes, esta ponencia problematiza los límites de los enfoques tradicionales de investigación que han tendido a objetualizar a las niñas, niños y adolescentes (NNA), restringiendo su agencia epistémica y política. Se propone un análisis situado de las condiciones de producción de conocimiento con niñeces y adolescencias, enfatizando la necesidad de desarticular las lógicas adultocéntricas que organizan tanto los dispositivos de investigación como las prácticas socioculturales.
La propuesta metodológica se inscribe en un enfoque cualitativo de corte crítico, con base en la investigación participativa y las sistematización de experiencias. Desde este posicionamiento, se asume que el conocimiento es un proceso relacional, situado y co-construido, en el cual las dimensiones corporales, emocionales y narrativas constituyen elementos centrales en la producción de sentido. En este marco, el adultocentrismo es abordado no solo como categoría analítica, sino como una matriz de poder que regula la inteligibilidad de las voces de las niñeces y adolescencias y condiciona su participación en los procesos de investigación.
Uno de los principales aportes de este trabajo consiste en plantear el cuidado como una condición epistemológica, y no únicamente como principio normativo. Esto supone reconocer que la posibilidad misma de enunciación por parte de NNA está mediada por la existencia de vínculos de confianza, reconocimiento y seguridad, sin los cuales el acceso a sus experiencias y saberes resulta limitado o distorsionado. En sintonía con el concepto de conocimiento situado de Donna Haraway, la afectividad se posiciona como un componente constitutivo del proceso metodológico.
Finalmente, se sostiene que la participación protagónica de NNA no solo incide en la subjetividad de las y los participantes sino que transforma las propias condiciones de producción de conocimiento, abriendo posibilidades para el desarrollo de metodologías más horizontales y comprometidas con la dignificación de la vida y la construcción de otros mundos.
La propuesta metodológica se inscribe en un enfoque cualitativo de corte crítico, con base en la investigación participativa y las sistematización de experiencias. Desde este posicionamiento, se asume que el conocimiento es un proceso relacional, situado y co-construido, en el cual las dimensiones corporales, emocionales y narrativas constituyen elementos centrales en la producción de sentido. En este marco, el adultocentrismo es abordado no solo como categoría analítica, sino como una matriz de poder que regula la inteligibilidad de las voces de las niñeces y adolescencias y condiciona su participación en los procesos de investigación.
Uno de los principales aportes de este trabajo consiste en plantear el cuidado como una condición epistemológica, y no únicamente como principio normativo. Esto supone reconocer que la posibilidad misma de enunciación por parte de NNA está mediada por la existencia de vínculos de confianza, reconocimiento y seguridad, sin los cuales el acceso a sus experiencias y saberes resulta limitado o distorsionado. En sintonía con el concepto de conocimiento situado de Donna Haraway, la afectividad se posiciona como un componente constitutivo del proceso metodológico.
Finalmente, se sostiene que la participación protagónica de NNA no solo incide en la subjetividad de las y los participantes sino que transforma las propias condiciones de producción de conocimiento, abriendo posibilidades para el desarrollo de metodologías más horizontales y comprometidas con la dignificación de la vida y la construcción de otros mundos.