Ponencia Seleccionada
El trabajo de campo en tiempos de violencias desbordada en comunidades indígenas del norte de Chiapas. Etnografías de movilidad y desplazamiento forzoso
En el contexto contemporáneo, el trabajo de campo antropológico se despliega en escenarios atravesados por regímenes diferenciados de violencia que reconfiguran tanto las condiciones empíricas de investigación como los marcos éticos y epistemológicos del quehacer antropológico. En el norte de Chiapas, las comunidades indígenas choles y tseltales enfrentan procesos intensificados de movilidad y desplazamiento forzoso que desbordan las unidades territoriales clásicas de análisis y exigen repensar la etnografía como una práctica situada en contextos de riesgo, incertidumbre y fragmentación social.
Desde esta perspectiva, la ponencia se inscribe en la tradición de la etnografía multisituada propuesta por George Marcus, en tanto estrategia metodológica para seguir trayectorias, conexiones y ensamblajes que articulan espacios de expulsión, tránsito y reconfiguración comunitaria. Al mismo tiempo, retoma la crítica a la representación etnográfica desarrollada por James Clifford, enfatizando el carácter parcial, situado y políticamente implicado del conocimiento antropológico, así como la necesidad de una escritura dialógica que reconozca la co-producción de las narrativas.
Este enfoque se articula con los aportes de Michael Fischer sobre la reflexividad y el carácter experimental de la antropología contemporánea, y con los desarrollos de Veena Das, quien muestra cómo la violencia se inscribe en la cotidianidad y en las tramas de sentido de los sujetos. Asimismo, se incorporan los planteamientos de Didier Fassin sobre la economía moral y los regímenes de legitimidad que enmarcan la intervención humanitaria, así como los análisis de Philippe Bourgois sobre la producción social del sufrimiento en contextos de desigualdad. De manera complementaria, la noción de necropolítica de Achille Mbembe permite comprender las formas en que se administra diferencialmente la vida y la muerte en territorios atravesados por la violencia, mientras que los aportes de Rita Segato iluminan la dimensión pedagógica y territorial del poder en contextos de violencia sistemática.
En este marco, la etnografía es concebida en tres dimensiones interrelacionadas: como práctica metodológica (técnicas de campo y seguimiento multisituado), como dispositivo narrativo (escritura reflexiva y dialógica) y como perspectiva teórica (interpretación situada y co-producción del conocimiento). A partir de esta articulación, la ponencia analiza los procesos de movilidad y desplazamiento forzoso en comunidades indígenas del norte de Chiapas, atendiendo tanto a las condiciones estructurales que los producen como a las estrategias colectivas mediante las cuales los sujetos enfrentan, negocian y resignifican la violencia.
Se sostiene que una etnografía desarrollada en contextos de violencia desbordada no solo amplía sus escalas analíticas y desplaza sus anclajes territoriales, sino que también redefine sus compromisos éticos y políticos, contribuyendo a una comprensión situada de las dinámicas contemporáneas de movilidad forzada en México como en América Latina.
Desde esta perspectiva, la ponencia se inscribe en la tradición de la etnografía multisituada propuesta por George Marcus, en tanto estrategia metodológica para seguir trayectorias, conexiones y ensamblajes que articulan espacios de expulsión, tránsito y reconfiguración comunitaria. Al mismo tiempo, retoma la crítica a la representación etnográfica desarrollada por James Clifford, enfatizando el carácter parcial, situado y políticamente implicado del conocimiento antropológico, así como la necesidad de una escritura dialógica que reconozca la co-producción de las narrativas.
Este enfoque se articula con los aportes de Michael Fischer sobre la reflexividad y el carácter experimental de la antropología contemporánea, y con los desarrollos de Veena Das, quien muestra cómo la violencia se inscribe en la cotidianidad y en las tramas de sentido de los sujetos. Asimismo, se incorporan los planteamientos de Didier Fassin sobre la economía moral y los regímenes de legitimidad que enmarcan la intervención humanitaria, así como los análisis de Philippe Bourgois sobre la producción social del sufrimiento en contextos de desigualdad. De manera complementaria, la noción de necropolítica de Achille Mbembe permite comprender las formas en que se administra diferencialmente la vida y la muerte en territorios atravesados por la violencia, mientras que los aportes de Rita Segato iluminan la dimensión pedagógica y territorial del poder en contextos de violencia sistemática.
En este marco, la etnografía es concebida en tres dimensiones interrelacionadas: como práctica metodológica (técnicas de campo y seguimiento multisituado), como dispositivo narrativo (escritura reflexiva y dialógica) y como perspectiva teórica (interpretación situada y co-producción del conocimiento). A partir de esta articulación, la ponencia analiza los procesos de movilidad y desplazamiento forzoso en comunidades indígenas del norte de Chiapas, atendiendo tanto a las condiciones estructurales que los producen como a las estrategias colectivas mediante las cuales los sujetos enfrentan, negocian y resignifican la violencia.
Se sostiene que una etnografía desarrollada en contextos de violencia desbordada no solo amplía sus escalas analíticas y desplaza sus anclajes territoriales, sino que también redefine sus compromisos éticos y políticos, contribuyendo a una comprensión situada de las dinámicas contemporáneas de movilidad forzada en México como en América Latina.