Ponencia Seleccionada
Ethos católico barroco de los danzantes tlahualiles de Sahuayo Michoacán: experiencias rituales como resistencia a la modernidad capitalista.
En Sahuayo Michoacán, cada 25 de Julio, día de santo Santiago, representa un punto de inflexión que revitaliza las formas de ser y sentir de los habitantes de este pequeño pueblo heredero de una cultura ranchera mestiza gestada sobre todo en los albores del siglo XX. Una celebración religiosa que se extiende por una veintena de días, del 16 de julio al 04 de agosto, pero que su preparación implica trabajo arduo que se distribuye durante todo el año, representa una matriz de sentido, frente al modelo civilizacional de la modernidad capitalista.
Basado en la noción de “ethos barroco” propuesto por Bolivar Echeverría, propongo analizar las experiencias rituales de los sujetos que participan en esta celebración religiosa, y que son conocidos como “danzantes tlahualiles”, sugieriendo que en sus prácticas festivas y religiosas se encuentra el sustrato de un ethos barroco católico como expresión de resistencia a la modernidad capitalista que privilegia los “ámbitos productivos de la existencia”. En Sahuayo Michoacán, las experiencias rituales son “tiempo improductivo”, pues se privilegian los ámbitos festivos de la existencia”.
A partir de este argumento, podríamos aceptar que lo barroco es una condición contradictoria al interior de la Modernidad capitalista en el sentido que propone Echeverría, donde una corriente artística-estética se hace extensiva hacia lo social, y se asienta en lo religioso. Y cuyas características más emblemáticas no están sólo en el estilo de la pintura, la escultura y las demás manifestaciones artísticas, sino en la gestación de una forma alternativa de concebir al mundo. Y porqué no, construir mundos otros.
Basado en la noción de “ethos barroco” propuesto por Bolivar Echeverría, propongo analizar las experiencias rituales de los sujetos que participan en esta celebración religiosa, y que son conocidos como “danzantes tlahualiles”, sugieriendo que en sus prácticas festivas y religiosas se encuentra el sustrato de un ethos barroco católico como expresión de resistencia a la modernidad capitalista que privilegia los “ámbitos productivos de la existencia”. En Sahuayo Michoacán, las experiencias rituales son “tiempo improductivo”, pues se privilegian los ámbitos festivos de la existencia”.
A partir de este argumento, podríamos aceptar que lo barroco es una condición contradictoria al interior de la Modernidad capitalista en el sentido que propone Echeverría, donde una corriente artística-estética se hace extensiva hacia lo social, y se asienta en lo religioso. Y cuyas características más emblemáticas no están sólo en el estilo de la pintura, la escultura y las demás manifestaciones artísticas, sino en la gestación de una forma alternativa de concebir al mundo. Y porqué no, construir mundos otros.