Ponencia Seleccionada
Habitar en disputa: dimensiones sociales, culturales y políticas del derecho a la vivienda en México
El acceso a la vivienda ha ocupado históricamente el centro del debate en materia de política pública y derechos humanos. Esta ponencia propone ampliar el debate sobre vivienda más allá del acceso, hacia una comprensión integral de las condiciones del habitar a través del análisis de violencias estructurales y simbólicas que enfrentan las tensiones entre los ordenamientos jurídicos vigentes y la diversidad de formas de habitar en el contexto mexicano.
Se parte de un análisis sociocultural y antropológico de las múltiples expresiones que adopta la crisis habitacional contemporánea en México, más allá del paradigma del acceso. Se examinan fenómenos como: la desatención de los asentamientos informales sus lógicas organizativas; la destrucción de tejido barrial e identidades territoriales frente al avance de la verticalización y la especulación inmobiliaria; las consecuencias humanas de los desalojos forzosos en zonas de expansión urbana; la turistificación y su efecto sobre comunidades locales; el abandono de unidades habitacionales en deterioro severo; la invisibilización de víctimas de desastres naturales en sus procesos de restitución; y la discriminación institucional hacia comunidades indígenas que emplean materiales y técnicas constructivas propias de sus territorios y saberes.
Frente a estas realidades, se argumenta que las formas de habitar son tan diversas como las personas que ocupan los espacios: la propiedad individual, el arrendamiento, las cooperativas de vivienda, la autoconstrucción y el uso de materiales locales adaptados a condiciones geográficas y culturales específicas.
Se parte de un análisis sociocultural y antropológico de las múltiples expresiones que adopta la crisis habitacional contemporánea en México, más allá del paradigma del acceso. Se examinan fenómenos como: la desatención de los asentamientos informales sus lógicas organizativas; la destrucción de tejido barrial e identidades territoriales frente al avance de la verticalización y la especulación inmobiliaria; las consecuencias humanas de los desalojos forzosos en zonas de expansión urbana; la turistificación y su efecto sobre comunidades locales; el abandono de unidades habitacionales en deterioro severo; la invisibilización de víctimas de desastres naturales en sus procesos de restitución; y la discriminación institucional hacia comunidades indígenas que emplean materiales y técnicas constructivas propias de sus territorios y saberes.
Frente a estas realidades, se argumenta que las formas de habitar son tan diversas como las personas que ocupan los espacios: la propiedad individual, el arrendamiento, las cooperativas de vivienda, la autoconstrucción y el uso de materiales locales adaptados a condiciones geográficas y culturales específicas.