Ponencia Seleccionada

Naturalezas en resistencia. Ontología relacional zoque y gobernanza del territorio

El objetivo es mostrar a partir de una investigación etnográfica de larga duración en el ejido zoque de Nuevo Francisco León en Ocosingo, Chiapas la coexistencia de lógicas de pensamiento indígena y occidental en torno a la significación y uso de la naturaleza en la selva Lacandona y cómo ha incidido en la gestión comunitaria del territorio zoque, la defensa de semillas nativas y el rechazo a monocultivos como la palma de aceite.
Nuevo Francisco León la única comunidad de origen zoque en Ocosingo, se localiza en el corredor fronterizo que va desde Palenque hasta Benemérito de las Américas, en una zona poblada por ejidos tseltales y ch´oles, colonias agrícolas, rancherías y ranchos privados.
Históricamente la selva Lacandona ha sido sujeta de múltiples procesos de intervención y control de sus recursos a través de políticas agrarias, ambientales y de desarrollo rural. Las áreas fuera de las zonas de conservación se han destinado a la incentivación ganadera y reconversión productiva. Desde la década de los noventa, instituciones de gobierno comenzaron a promover ante los campesinos y pequeños productores rurales el reemplazo de semillas criollas de maíz y frijol por semillas mejoradas, así como el empleo de agroquímicos entre ellos, el glifosato.
Ya hacia el 2000, el gobierno de Chiapas impulsó la introducción de monocultivos como palma aceitera y piñón higuerilla, lo que resultó en la conversión de cientos de hectáreas de milpa, potreros y acahuales en plantaciones de palma de aceite.
Los zoques de Nuevo Francisco León participaron activamente en los programas ganaderos de la década de los ochenta, pero no sucedió así con la introducción de semillas mejoradas de maíz y frijol y el monocultivo de palma de aceite.
Desde el pensamiento relacional zoque el mundo humano, no humano y sobrenatural forman parte de un todo, seres sagrados encarnados en elementos de la naturaleza como los cerros, los árboles, el rayo y la madre tierra participan en la vida cotidiana, ritual, memoria colectiva y significación del territorio.
Las semillas de maíz y frijol nativas son seres sagrados, poseen alma y capacidad de sentir y participan en el devenir de la comunidad. Se encuentran ligadas a las prácticas cotidianas, las celebraciones rituales, religiosas y comunitarias, por lo que han sido resguardadas, seleccionadas y protegidas como parte central del sistema alimentario, vida en común y cosmovisión zoque. Esta sacralidad se encuentra presente también en Nasacopak la tierra, por lo que enfermarla con agrotóxicos y monocultivos afecta la vida en colectividad.
La población zoque está sujeta a relaciones de poder e imposición de lógicas del pensamiento dominante que buscan la maximización de las ganancias por el uso de la naturaleza, no obstante, estas no han subsumido los marcos epistémicos locales, las significaciones de naturaleza no occidentales y la organización comunitaria que ha conducido al posicionamiento político de los zoques y la gobernanza de su territorio lo que no ha sucedido en otros ejidos y comunidades de la selva ¿cuánto tiempo resistirán los marcos epistémicos locales y las prácticas comunitarias de protección del territorio?
Palabras Clave
Naturalezas, epistemes locales, organización comunitaria, territorios indígenas

Ponentes

    Deborah Catalina Segura Díaz