Ponencia Seleccionada
Prácticas de reterritorialización en la Meseta Comiteca Tojolabal frente a espacios institucionalizados
Los procesos históricos por lo que ha transitado el ejido Francisco Sarabia, ejido de ascendencia tojolabal, ponen de manifiesto prácticas de construir territorio, de hacer comunidad en el sentido amplio de constelación de memoria y esperanza. También resulta importante comprender los procesos desterritorialización por los que ha atravesado este ejido, por un lado los procesos coloniales que hizo convertir a sus habitantes en peones acasillados al interior de la hacienda, recreando un modo de vida de sometimiento, por otro lado, con la llegada de la reforma agraria la posibilidad de una “nueva vida” en condiciones de “libertad”, configuraron la cotidianidad de la población a partir de re-construir lo comunitario.En este sentido, en la reconstrucción comunitaria la territorialización y la reterritorialización a partir de procesos rituales han jugado un papel importante en la vida de la población. Donde a partir de procesos rituales como la festividad de la Virgen Corazón de María, santa patrona del ejido, comienza a experimentarse procesos de reterritorialización simbólica de ciertas prácticas simbólicas y sagradas para los habitantes. En esta intencionalidad de interpelar el territorio como un espacio geográfico delimitado, la experiencia entre tojolabales del ejido Francisco Sarabia, nos presenta la urdimbre y constelación de elementos, prácticas y modos de vida que se entretejen en lo que se ha concebido como territorio, además de la complejidad de la noción de territorio, donde las tensiones, los conflictos se potencian como posibilidades para la reafirmación de los modos de vida, es decir, de los conocimientos culturales construidos desde y con la comunidad, de manera colectiva. Estas tensiones se dan frente a las políticas institucionalizadas por parte de instituciones como el INAH donde la expropiación de una parte del territorio para la apertura de la zona arqueológica de Tenam Puente ha propiciado por un lado una especie de desterritorializar ciertos espacios comunitarios, pero que los mismos pobladores han generado prácticas rituales para reterritorializar estos espacios que ahora se encuentran institucionalizados y que buscan posicionar nuevas posibilidades ontológicas y epistémicas que dialoguen con las necesidades de las poblaciones indígenas.