Ponencia Seleccionada
Natalia Teniza y la lucha por la tierra en Tlaxcala
Natalia: mujer campesina y revolucionaria A lo largo del siglo XVII, con el surgimiento de las haciendas en territorio tlaxcalteca, se registró un fuerte acaparamiento de tierras que se prolongó hasta el siglo XX. Ya en los años treinta del siglo pasado, después de la Revolución, se concretó la reforma agraria en algunas regiones de Tlaxcala. Sin embargo, el reparto de tierras resultó insuficiente. Hacia los años sesenta y setenta, campesinos no solo de Tlaxcala sino de otros estados iniciaron fuertes movilizaciones para luchar por la tierra. El objetivo central era el reparto agrario, pues las tierras productivas seguían concentradas en una élite. En aquellos años se generalizaron las tomas de latifundios y como ha escrito Armando Bartra: “Zapata cabalgó de nuevo” no sólo en Morelos sino en todo el país. Ante la desesperación por esperar ampliaciones o dotaciones ejidales que no llegaban, mientras que el latifundio se seguía expandiendo, a principios de los setenta se desataron las tomas de tierra en casi todo el país. En el contexto de las luchas agrarias de aquellos años, emergió el liderazgo histórico de una mujer campesina en Tlaxcala: Natalia Teniza Portillo. Es importante decir que, durante muchos años, Natalia ha estado proscrita de los anales históricos de Tlaxcala, del agrarismo y de la izquierda, salvo en ciertos círculos. La tía de Nativitas o “la abuela”, como se le conoció en sus tiempos, nació el 27 de julio de 1920, en Santa Apolonia Teacalco. Es un pueblo de tierras fértiles, cuyas actividades económicas principales son las agrícolas, ganaderas y artesanales. Natalia fue campesina, luchadora social y partera. Se le reconoce en su pueblo natal como alguien que trajo al mundo a decenas o quizá cientos de teacalqueneses. Pero sobre todo es recordada por ser una mujer revolucionaria, que encabezó la lucha por la tierra en su estado. También porque luchó por transformar las relaciones de pobreza y desigualdad de su comunidad. Se dice que siempre fue una mujer sencilla, con un fuerte carácter, que supo negociar, pero que nunca se doblegó ante ningún gobierno. Destacó durante los años 60 y 70 del siglo XX por su lucha desinteresada en el reparto de tierras para los campesinos más pobres del sur-poniente del estado de Tlaxcala y de otras regiones. En aquellos años, los campesinos de Teacalco apenas si tenían un pedazo de tierra que les alcanzaba para la subsistencia. Su militancia política se desarrolló desde poco antes de los años cincuenta hasta mediados de los ochenta, aunque el auge del movimiento rural se concentra entre 1972 y 1973. Se cuenta que Natalia realizaba asambleas en su propia casa, o en la de otro dirigente, José Carmen Piscil. Se dice que al principio asistían apenas unos 30 campesinos, pero poco a poco la cifra iría aumentando. Estas asambleas eran semiclandestinas, y en ellas se iba radicalizando cada vez más la demanda por la tierra. Orígenes y desarrollo de una lucha plebeya en el campo tlaxcalteca En la década de los sesenta surgió en Santa Apolonia una célula de la Central Campesina Independiente (CCI), que había sido creada en enero de 1963. Esta organización fue encabezada por dos teacalquenses: Natalia Teniza y José Carmen Piscil. Se trataba de una organización social que emergió con el objetivo de representar a los trabajadores agrícolas y campesinos sin tierra. Tuvo su origen en el Partido Comunista Mexicano, aunque no de manera orgánica, sino a través de la participación de su dirigencia. Con el impulso de esta organización en Tlaxcala, durante los años sesenta y setenta se dieron numerosas tomas de tierra. El descontento inicial de los campesinos se debía sobre todo a los impedimentos que los hacendados ponían para el corte de la yerba que se usaba como alimento del ganado lechero y también por las humillaciones que los mayordomos de las haciendas les infringían. Por otro lado, pocos eran los campesinos que poseían literalmente un pedazo de tierra de 10 surcos, o su equivalente: un cuarto de hectárea. Al iniciarse las movilizaciones, los campesinos de Teacalco, en una toma de tierras, fueron desalojados, un campesino fue herido de bala y sus líderes presos. Se cuenta que Natalia fue secuestrada y encerrada de manera clandestina durante un año y medio en la cárcel de Zacatelco, hasta que se le encontró durante un traslado de rutina en la cárcel del ex-convento de San Francisco, en la ciudad de Tlaxcala. Se dice también que la cárcel forjó en ella un carácter más aguerrido y con una mayor convicción sobre el fundamento de su lucha. En 1968 se vinculó con estudiantes de la BUAP, con el Partido Comunista y con la CCI, particularmente con Danzós Palomino, un dirigente histórico de ese partido. En 1972 se realizó la “marcha agraria” de Puebla y Tlaxcala a la Ciudad de México, para protestar contra la política rural del gobierno y para exigir el reparto de tierras. En abril de ese año iniciaron una marcha masiva 52 grupos campesinos de Tlaxcala y 20 de Puebla. Fue movilizada por la Unión de Campesinos y Estudiantes de Tlaxcala, la Federación Campesina Independiente de Puebla, el Frente Obrero Campesino Estudiantil Popular (FOCEP), y la CCI. Se calcula la presencia de 3000 campesinos de diversas organizaciones, provenientes de los estados de Puebla y Tlaxcala. Las demandas centrales del contingente eran las siguientes: Posesión inmediata de la tierra para los campesinos solicitantes. Supresión del derecho de amparo a terratenientes. Reducción de la pequeña propiedad a sólo 20 hectáreas de riego o su equivalente en otras tierras. Supresión de la ley de inafectabilidad agropecuaria que protege a los grandes ganaderos. Denuncia y encarcelamiento de los dirigentes sindicales y agrarios corruptos. Liberación de presos políticos. El gobierno trató de detener la marcha, pero no pudo lograrlo. Algunos grupos de campesinos y estudiantes fueron cooptados y negociaron para que la detuvieran. El grupo de Natalia y aquellos otros que querían continuar la movilización, fueron amenazados de muerte, por lo que optaron por una estratégica retirada. Posteriormente decidieron realizar tantas invasiones como fuesen posibles, hasta lograr la repartición de las tierras de las haciendas disfrazadas de pequeñas propiedades. El 11 de junio de 1972, el gobernador Luciano Huerta Sánchez anunció una serie de medidas que se tomarían para la solución “de fondo del problema de las invasiones”. Básicamente consistían en la repartición de seis latifundios y la revisión de ocho más. Los días 22 y 23 de junio de ese año se invadieron cinco grandes propiedades por parte de grupos campesinos, apoyados por estudiantes de Chapingo. El 30 de julio, respaldados por contingentes de la CCI, campesinos de Santa Apolonia Teacalco invadieron la ex-hacienda de Santa Elena. Nuevamente fueron desalojados, pero esta vez sin ninguna baja campesina.
El 5 de agosto fue invadido, junto con estudiantes de Chapingo, o con estudiantes de Chapingo, el rancho de Santa Inés, del que serían expulsados por la presión del ejército. El 10 de septiembre, cerca de 300 campesinos invadieron la ex-hacienda de Mimiahuapan, que contaba con 3,000 hectáreas. En un poblado cercano a la capital del estado, Santa Cruz, se realizó una manifestación por el asesinato de dos campesinos que peleaban por tierra. El 27 de septiembre, los estudiantes de las dos universidades más participativas en el movimiento, la BUAP y la UACH, realizaron un bloqueo a la carretera de acceso a dicho poblado, lo que trajo como consecuencia la ocupación de la Presidencia Municipal por parte del ejército. La Policía Federal de Caminos amenazó con desalojarlos empleando maquinaria y el Gobierno estatal mantuvo un constante hostigamiento. Ese mismo día, campesinos del ejido de Ocotlán de Cárdenas recibieron las tierras que habían invadido en 1963. Las propiedades reclamadas para dotación fueron de los ranchos: San Antonio Techalote, San Diego Recova, Michac, Santa Elena y Mazaquiahuac. En la misma noche fueron desalojados violentamente por el ejército un grupo de campesinos que trataban de recuperar tierras. Fueron asesinados dos de ellos y esta vez Natalia Teniza fue encarcelada en Tlaxco por segunda vez. En mayo de 1973 fue encarcelada por tercera vez, en el mismo municipio, después de una serie de invasiones. Una vez afuera, el 25 de julio Natalia nuevamente encabezó una invasión a la hacienda de Santa Elena, que vio interrumpida sus labores cotidianas por el asentamiento de grupos campesinos solicitantes del reparto de sus tierras. Terminaron siendo desalojados y esta sería la última invasión de la dirigente campesina. En total, Natalia participó en la expropiación de cuatro haciendas en Tlaxcala: Santa Elena, San Antonio, Mazaquiahuac y San Blas, dedicadas a la producción de ganado menor (borregos, cabras) y mayor (vacas, caballos, toros de lidia), contribuyendo a que se repartiera la tierra a los campesinos pobres. En 1974 se cosechó el fruto de la lucha mediante la expedición de decretos que reconocían la creación de nuevos núcleos agrarios: Nanacamilpa, al que se le otorgaron 289 hectáreas y el ejido Tierra y Libertad, con 1695 hectáreas para 71 campesinos jefes de familia. Otras luchas, otras militancias Natalia Teniza fue militante activa del Partido Comunista mexicano, además de que siempre estuvo vinculada y fue solidaria con las causas sociales de su tiempo. También se le recuerda por haber gestionado una secundaria general, un bachillerato agrícola y una escuela normal rural para su pueblo. Se sabe que también tuvo contacto con los guerrilleros Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, aunque nunca se incorporó a la guerrilla. De 1980 a 1983 ocupó el cargo de diputada local por el Partido Comunista Mexicano-PSUM. Como diputada no sólo se solidarizó con los obreros textileros que se declararon en huelga en 1982, sino que ella misma participó en su organización, hasta lograr aminorar el impacto del embate patronal sobre los contratos colectivos de la rama, ante la apertura inmediata de las importaciones. Su última participación política fue como candidata a la presidencia municipal de Nativitas. Natalia murió el 7 de marzo de 1986, a los 66 años. Después de un “olvido histórico”, su trayectoria y su lucha política están empezando a ser dimensionadas. Actualmente, Natalia es reconocida como una de las “20 Mujeres Forjadoras de la Patria” y como parte de las “Mujeres históricas y contemporáneas de Tlaxcala”. En su lápida, se puede leer la siguiente inscripción: *** Aquí descansan los restos mortales de la señora: Natalia Teniza Portillo Julio 27 de 1920/marzo 7 de 1986 La lucha por el pueblo la llevó a la CCI (hoy CIOAC), y al Partido Comunista Mexicano. Realizó 17 invasiones de tierra hasta su reparto. Promovió la creación de la Normal Rural y del CBTA. Fue diputada local por el Partido Comunista y el PSUM de 1980 a 1983. Siendo su última participación como candidata a la presidencia municipal de Nativitas por el PSUM en 1985. Murió pensando en los intereses populares y la revolución socialista. ¡Hasta siempre¡ D.E.P. Rec. Del Nuevo Centro de Población Agrícola Ejidal de San Antonio Teacalco y familiares *** En 2015 el nombre de Natalia Teniza Portillo se escribió con letras de oro en el Palacio Legislativo de Tlaxcala. Además, en el Congreso estatal se instituyó la presea Natalia Teniza Portillo para reconocer cada 8 de marzo a quien por su lucha social y actividad profesional defiende, promueve o investiga los derechos humanos de las mujeres. Actualmente, la lucha de Natalia Teniza se mantiene viva en la memoria de los habitantes de Teacalco y en las causas sociales, pues fue dirigente, luchadora social y partera, en un momento histórico en el que “lo político” estaba tradicionalmente dirigido por hombres. Es por ello que también se le considera como una adelantada a su tiempo, el tiempo de las luchas feministas actuales, una verdadera precursora del feminismo en Tlaxcala.
El 5 de agosto fue invadido, junto con estudiantes de Chapingo, o con estudiantes de Chapingo, el rancho de Santa Inés, del que serían expulsados por la presión del ejército. El 10 de septiembre, cerca de 300 campesinos invadieron la ex-hacienda de Mimiahuapan, que contaba con 3,000 hectáreas. En un poblado cercano a la capital del estado, Santa Cruz, se realizó una manifestación por el asesinato de dos campesinos que peleaban por tierra. El 27 de septiembre, los estudiantes de las dos universidades más participativas en el movimiento, la BUAP y la UACH, realizaron un bloqueo a la carretera de acceso a dicho poblado, lo que trajo como consecuencia la ocupación de la Presidencia Municipal por parte del ejército. La Policía Federal de Caminos amenazó con desalojarlos empleando maquinaria y el Gobierno estatal mantuvo un constante hostigamiento. Ese mismo día, campesinos del ejido de Ocotlán de Cárdenas recibieron las tierras que habían invadido en 1963. Las propiedades reclamadas para dotación fueron de los ranchos: San Antonio Techalote, San Diego Recova, Michac, Santa Elena y Mazaquiahuac. En la misma noche fueron desalojados violentamente por el ejército un grupo de campesinos que trataban de recuperar tierras. Fueron asesinados dos de ellos y esta vez Natalia Teniza fue encarcelada en Tlaxco por segunda vez. En mayo de 1973 fue encarcelada por tercera vez, en el mismo municipio, después de una serie de invasiones. Una vez afuera, el 25 de julio Natalia nuevamente encabezó una invasión a la hacienda de Santa Elena, que vio interrumpida sus labores cotidianas por el asentamiento de grupos campesinos solicitantes del reparto de sus tierras. Terminaron siendo desalojados y esta sería la última invasión de la dirigente campesina. En total, Natalia participó en la expropiación de cuatro haciendas en Tlaxcala: Santa Elena, San Antonio, Mazaquiahuac y San Blas, dedicadas a la producción de ganado menor (borregos, cabras) y mayor (vacas, caballos, toros de lidia), contribuyendo a que se repartiera la tierra a los campesinos pobres. En 1974 se cosechó el fruto de la lucha mediante la expedición de decretos que reconocían la creación de nuevos núcleos agrarios: Nanacamilpa, al que se le otorgaron 289 hectáreas y el ejido Tierra y Libertad, con 1695 hectáreas para 71 campesinos jefes de familia. Otras luchas, otras militancias Natalia Teniza fue militante activa del Partido Comunista mexicano, además de que siempre estuvo vinculada y fue solidaria con las causas sociales de su tiempo. También se le recuerda por haber gestionado una secundaria general, un bachillerato agrícola y una escuela normal rural para su pueblo. Se sabe que también tuvo contacto con los guerrilleros Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, aunque nunca se incorporó a la guerrilla. De 1980 a 1983 ocupó el cargo de diputada local por el Partido Comunista Mexicano-PSUM. Como diputada no sólo se solidarizó con los obreros textileros que se declararon en huelga en 1982, sino que ella misma participó en su organización, hasta lograr aminorar el impacto del embate patronal sobre los contratos colectivos de la rama, ante la apertura inmediata de las importaciones. Su última participación política fue como candidata a la presidencia municipal de Nativitas. Natalia murió el 7 de marzo de 1986, a los 66 años. Después de un “olvido histórico”, su trayectoria y su lucha política están empezando a ser dimensionadas. Actualmente, Natalia es reconocida como una de las “20 Mujeres Forjadoras de la Patria” y como parte de las “Mujeres históricas y contemporáneas de Tlaxcala”. En su lápida, se puede leer la siguiente inscripción: *** Aquí descansan los restos mortales de la señora: Natalia Teniza Portillo Julio 27 de 1920/marzo 7 de 1986 La lucha por el pueblo la llevó a la CCI (hoy CIOAC), y al Partido Comunista Mexicano. Realizó 17 invasiones de tierra hasta su reparto. Promovió la creación de la Normal Rural y del CBTA. Fue diputada local por el Partido Comunista y el PSUM de 1980 a 1983. Siendo su última participación como candidata a la presidencia municipal de Nativitas por el PSUM en 1985. Murió pensando en los intereses populares y la revolución socialista. ¡Hasta siempre¡ D.E.P. Rec. Del Nuevo Centro de Población Agrícola Ejidal de San Antonio Teacalco y familiares *** En 2015 el nombre de Natalia Teniza Portillo se escribió con letras de oro en el Palacio Legislativo de Tlaxcala. Además, en el Congreso estatal se instituyó la presea Natalia Teniza Portillo para reconocer cada 8 de marzo a quien por su lucha social y actividad profesional defiende, promueve o investiga los derechos humanos de las mujeres. Actualmente, la lucha de Natalia Teniza se mantiene viva en la memoria de los habitantes de Teacalco y en las causas sociales, pues fue dirigente, luchadora social y partera, en un momento histórico en el que “lo político” estaba tradicionalmente dirigido por hombres. Es por ello que también se le considera como una adelantada a su tiempo, el tiempo de las luchas feministas actuales, una verdadera precursora del feminismo en Tlaxcala.