Ponencia Seleccionada
Los ancestros negros del carnaval ñuu savi
En el estruendoso carnaval ñuu savi de Santa María Huazolotitlán, en la Costa de Oaxaca, se presentan criaturas de diversos territorios y materialidades que en el espacio de la fiesta nos muestran cómo la teoría nativa sobre el mundo experimenta con la inestabilidad y aborda el cambio. Los danzantes se transforman mediante sus atavíos y comportamientos en una pluralidad de animales y espíritus. Las danzas ñuu savi que se llevan a cabo durante el carnaval en el mes de febrero provocan una serie de transformaciones y reflexiones colectivas localmente relevantes. El carnaval relata historias inciertas que precipitan reflexiones sobre una ancestralidad inscrita en el paisaje. Los seres y hechos que se muestran en el carnaval mantienen un ámbito de potencia especulativa gracias a las fábulas fantásticas que desestabilizan la contemporaneidad y el “orden” del mundo con personajes y relaciones con la alteridad. Es por ello que en el carnaval hay presentes y pasados propios, en donde el choque que provocó la conquista de lo que hoy es México y la llegada de las personas esclavizadas de origen africano a la región afloran en el centro de la acción ritual. Así, estas fábulas especulativas construyen acciones y discursos fluidos en tanto cambiantes, que cada año, a través de las danzas, remodelan sus presencias de acuerdo con contingencias actuales. A diferencia de lo que simplemente esboza Monaghan para Nuyoo, en cuanto que se dice que los velu están asociados a los negros ganaderos de la costa, me parece que en Huazolotitlán el carnaval dibuja la diferencia y la alteridad que representan los pueblos negros para después integrarla con su fuerza y conocimiento a la comunidad. Este ceremonial dinamiza los intersticios de la contradicción aparentemente irresoluble de lo que es la sociedad afro ñuu savi de la costa.