Ponencia Seleccionada
La escuela como territorio de cuidado: adolescencias, violencia y producción colectiva de ética
La adolescencia representa un momento vital en que las personas reconfiguran formas de relación y valoración personal acuñadas en los entornos de crianza (Bleichmar, 2006). Estas referencias se ponen a prueba en medios exogámicos como la escuela y en la relación con pares y otras adulteces que la habitan, produciendo nuevos posicionamientos frente a la propia persona y frente a otros. En contextos atravesados por violencias estructurales, múltiples violencias cotidianas y la creciente presencia de la narcocultura, como Michoacán, las infancias y adolescencias enfrentan escenarios que incrementan la exposición a consumos problemáticos, conductas delictivas (Flores-Manzano, Méndez-Puga y Pasallo-Zepeda, 2023), embarazo adolescente y malestar emocional, resultando necesario promover espacios colectivos de reflexión y cuidado que contribuyan a transformar los vínculos y a reposicionar a los sujetos frente a estas violencias (González, 2022).
Desde la perspectiva de la cuidadanía y de la ética (Bleichmar, 2006), esta investigación tuvo como objetivo reflexionar sobre las formas de cuidado y violencia que las adolescencias establecen consigo mismas, con sus pares y con las adulteces significativas. Se desarrolló un estudio cualitativo de investigación-acción participativa con 45 estudiantes de tercer grado de una secundaria pública de Morelia, Michoacán. Durante tres meses se realizaron talleres semanales apoyados en producciones gráficas que abrieron espacios de diálogo para identificar problemáticas y co-construir posibles estrategias de transformación.
Los resultados de la fase diagnóstica evidencian tensiones significativas en los vínculos con las adulteces, percibidas como impositivas o desconfiadas, así como experiencias recurrentes de acoso entre pares, frecuentemente normalizadas como “bromas”. Las adolescencias demandan ayuda para tramitar emociones intensas como ira, ansiedad o tristeza, y describen autopercepciones desvalorizadas. Asimismo, emergen dificultades escolares y resistencias colectivas que reproducen microviolencias denunciadas. Estos hallazgos subrayan la necesidad de visibilizar dichas violencias y fortalecer el espacio escolar como territorio de cuidado colectivo, capaz de propiciar redes de apoyo, reconocimiento mutuo y responsabilidad ética compartida entre adolescentes y adulteces.
Desde la perspectiva de la cuidadanía y de la ética (Bleichmar, 2006), esta investigación tuvo como objetivo reflexionar sobre las formas de cuidado y violencia que las adolescencias establecen consigo mismas, con sus pares y con las adulteces significativas. Se desarrolló un estudio cualitativo de investigación-acción participativa con 45 estudiantes de tercer grado de una secundaria pública de Morelia, Michoacán. Durante tres meses se realizaron talleres semanales apoyados en producciones gráficas que abrieron espacios de diálogo para identificar problemáticas y co-construir posibles estrategias de transformación.
Los resultados de la fase diagnóstica evidencian tensiones significativas en los vínculos con las adulteces, percibidas como impositivas o desconfiadas, así como experiencias recurrentes de acoso entre pares, frecuentemente normalizadas como “bromas”. Las adolescencias demandan ayuda para tramitar emociones intensas como ira, ansiedad o tristeza, y describen autopercepciones desvalorizadas. Asimismo, emergen dificultades escolares y resistencias colectivas que reproducen microviolencias denunciadas. Estos hallazgos subrayan la necesidad de visibilizar dichas violencias y fortalecer el espacio escolar como territorio de cuidado colectivo, capaz de propiciar redes de apoyo, reconocimiento mutuo y responsabilidad ética compartida entre adolescentes y adulteces.