Ponencia Seleccionada

Hacer etnografía de la cocina y la comida en espacios domésticos en tiempos de Covid-19. Retos, estrategias emergentes y reflexiones

El inicio de la pandemia por COVID-19 en México, como en casi todo el mundo, supuso una transformación radical de formas de vida laboral, doméstica, familiar y personal. La rápida propagación del virus y la severidad de la enfermedad que ocasionaba dieron pie a una multiplicidad de acciones para contener el contagio. Muchas actividades “no esenciales” fueron suspendidas y el tránsito por las calles fue restringido, a veces con medidas coercitivas, como sucedió en Querétaro. Sin embargo, estar realizando un doctorado en este periodo y el compromiso por cumplir con los tiempos y formas que las instituciones nos exigían, representó un conjunto de retos que enfrentar para lograrlo.
El objetivo de este trabajo es reflexionar sobre los retos que en ese sentido se enfrentaron en la realización de trabajo de campo durante la realización del doctorado (2019-2024) con una investigación que giraba en torno a la cocina y la comida doméstica y festiva de una localidad periurbana. También pretende servir para compartir las estrategias emergentes que se emplearon para sortear el confinamiento y la necesidad de distancia física en un proyecto de investigación que suponía la realización de trabajo etnográfico en espacios domésticos y comunitarios.
Sin duda, la pandemia constituyó un parteaguas respecto de la aproximación al campo, pues la propia enfermedad generaba un ambiente de desconfianza y temor: no salir de casa, no estar cerca de otras personas para no contagiarse, era la premisa. Esto para la práctica antropológica y etnográfica parecía imposible. Además, en la localidad estudiada, me encontré con que los espacios públicos que la falta de vida social y comunitaria dejó, fueron ocupados por el delito y la violencia.
El riesgo de contagio, la desconfianza, el miedo, las puertas cerradas y el rechazo para reingresar a los espacios domésticos donde había trabajado previamente; un intento de aproximación digital fallido; la violencia dentro y fuera de los hogares; además de la necesidad de la cancelación de toda fiesta comunitaria, supusieron una serie de dificultades y pérdidas respecto de la expectativa inicial de la investigación. Aunque estos retos ponían en riesgo la posibilidad de realizar trabajo de campo y ponían en entredicho la propia conclusión del doctorado, la flexibilidad de la etnografía (cf. Apud Peláez, 2013), ir más allá de las técnicas etnográficas por excelencia (cf. Restrepo, 2016) y plantear estrategias emergentes permitieron sortear estas coyunturas y lograr finalmente “la entrada a campo”.
Socializar estos retos y estrategias con colegas que se enfrentaron a contextos igualmente difíciles durante la pandemia tiene dos finalidades; por un lado, reconocer colectivamente el duelo social y las pérdidas que se enfrentaron en términos de la investigación y, por otro, plantear el abanico de posibilidades que surgen en escenarios de crisis y recuperar las estrategias que pueden nutrir nuestro quehacer en “tiempos normales”.
Palabras Clave
trabajo de campo; etnografía del espacio doméstico; etnografía de la cocina y la comida; COVID-19

Ponentes

    Gabriela González del Ángel