Ponencia Seleccionada
RESISTIR(tachado) REBELIÓN. Conspirar con redes afectivas en Escuela de envejecer
Esta ponencia propone el cocepto rebelión como práctica que permite combatir un estado de cosas y cambiarlo. La resistencia se puede asociar con “aguantar” una situación con la cual se está en desacuerdo; en cambio, rebelarse es el gesto que permite actuar para transformar lo social.
¿Qué tipo de prácticas artístico antropolóticas subvierten lo que se espera socialmente de etapas como la vejez?
Este texto aborda el concepto de performance desde la intersección de dos campos de conocimiento: la antropología y el arte contemporáneo, en relación con los cuerpos y los afectos. Retomo como estudio de caso el proyecto Escuela de envejecer de la artista Ana Gallardo, como performance que busca subvertir lo que se espera de las personas que transitan la vejez y recuperar el deseo a través del agenciamiento. Realizo esta proximación desde una perspectiva de género y edad, con énfasis en la vejez, y analizo los roles que asumen les artistas en proyectos colaborativos, apoyándome en una clasificación de Suzanne Lacy en el marco del nuevo género de arte público. En esta genealogía sitúo esta práctica artística que se despliega a través de métodos y herramientas de la antropología, para proponer dos ideas centrales. Por un lado, cómo actúa la rebelión contra la violencia hacia las mujeres “viejas” y la sistemática invisibilización social que sufren. Por otro lado, cómo una praxis híbrida que integra el arte y la etonografía puede combatirla conspirando con redes afectivas (Donna Haraway, 2016).
¿Cuáles son las conquistas de estas prácticas? Escuela de envejecer es un proyecto concebido desde una perspectiva feminista y de cuidados, que funciona como aglutinante en una sociedad disgregada. Una invitación a estar juntas como un ritual de afecto y una posibilidad política.
¿Qué tipo de prácticas artístico antropolóticas subvierten lo que se espera socialmente de etapas como la vejez?
Este texto aborda el concepto de performance desde la intersección de dos campos de conocimiento: la antropología y el arte contemporáneo, en relación con los cuerpos y los afectos. Retomo como estudio de caso el proyecto Escuela de envejecer de la artista Ana Gallardo, como performance que busca subvertir lo que se espera de las personas que transitan la vejez y recuperar el deseo a través del agenciamiento. Realizo esta proximación desde una perspectiva de género y edad, con énfasis en la vejez, y analizo los roles que asumen les artistas en proyectos colaborativos, apoyándome en una clasificación de Suzanne Lacy en el marco del nuevo género de arte público. En esta genealogía sitúo esta práctica artística que se despliega a través de métodos y herramientas de la antropología, para proponer dos ideas centrales. Por un lado, cómo actúa la rebelión contra la violencia hacia las mujeres “viejas” y la sistemática invisibilización social que sufren. Por otro lado, cómo una praxis híbrida que integra el arte y la etonografía puede combatirla conspirando con redes afectivas (Donna Haraway, 2016).
¿Cuáles son las conquistas de estas prácticas? Escuela de envejecer es un proyecto concebido desde una perspectiva feminista y de cuidados, que funciona como aglutinante en una sociedad disgregada. Una invitación a estar juntas como un ritual de afecto y una posibilidad política.