Ponencia Seleccionada
Foto-elicitación cómo metodología evocativa hacia la “emancipación masculina”
La fotoelicitación es una forma de co-construir conocimiento por alusión empírica y desde una mirada horizontal, participativa y activa, dónde las imágenes son vistas como representaciones fuera del cuerpo, empero atraviesan partes de él como los sentidos, la memoria y los afectos, por otra parte la foto voz “es un proceso por el cual los individuos pueden identificar, representar y mejorar su comunidad mediante el uso de una técnica fotográfica específica, confiando las cámaras a los individuos para que actúen como registradores y potenciales catalizadores del cambio en sus propias comunidades” (Wang y Burris, 1997: 369). Ambos métodos, además de tener una mayor utilidad en el ámbito pedagógico, apuestan por la participación y reflexión como herramientas para la investigación y recolección de datos en situaciones específicas, enmarcándose así en la investigación colaborativa y el compromiso recíproco entre investigador(a) y la comunidad. Sin embargo, la diferencia entre la foto elicitación y la técnica de foto voz “se basa en la idea de que las fotos pueden ayudar a los/as participantes, a menudo marginados socialmente, a contar una historia, identificar los problemas a los que se enfrentan y reflexionar sobre la formulación de sus propias soluciones” (Rey, Affodégon, Viens, entre otros, 2020) la clave está en que mientras la primera proporciona un resultado mediante la evocación, la segunda lo produce desde la autopoiesis social, es decir, la acción desde sus propios instrumentos y valores, así pues, la foto elicitación crea un proceso de reflexión → transmisión → reflexión y la foto voz uno de reflexión → transformación → acción. Ahora el reto es ¿Cómo colaborar desdé la fotoelicitación hacia la emancipación masculina? ¿Qué propondría a los estudios de género? Y ¿Qué diferencia o similitud tendría con la foto voz en tanto praxis investigativa-participativa-colaborativa?