Ponencia Seleccionada
Resistir la incuria: una perspectiva ético-política
La investigación sobre los cuidados se ha consolidado como un innovador campo de conocimiento para acceder a un mundo práctico desde donde se sostiene la vida, abriendo la puerta a una realidad inagotable de sucesos cotidianos. No obstante, si se detiene en el abordaje particularizado de experiencias, emerge el riesgo de la individualización y focalización anecdótica.
Se ha logrado un consenso que reconoce las asimetrías que estructuran y subjetivan el papel de los cuidados en su distribución diferencial por género, clase social y etnias, pero queda pendiente una mirada dialéctica sobre la producción de la incuria en las distintas formas de organización de la vida social.
El abandono, la falta de cuidado, la despreocupación y la negligencia son más que la desatención por desinterés o el accidente fortuito. Las nuevas condiciones de fracaso político, los problemas socioambientales asociados a la crisis civilizatoria y el deterioro de las relaciones afectivas en un mundo hiperconectado constituyen expresiones de jerarquías (de ser, saber y poder) que despliegan dispositivos que dan sentido y refuerzan un modo de existencia.
Como campo institucionalizado de pensamiento y acción, el sector académico no ocupa un espacio privilegiado al margen de las realidades en que se encuentra inserto. Deconstruir los mitos que idealizan su práctica forma parte de una responsabilidad ineludible en la construcción de las nuevas formas de lo político.
Más allá de una concepción centrada solo en los derechos, se ha planteado la necesidad de una nueva ciudadanía pensada desde la responsabilidad en el cuidado de sí y de los demás. Resistir a la incuria requiere clarificar las condiciones de violencia que atraviesa la investigación, tanto en el campo como en los espacios institucionales, cuestionar las subjetividades que emergen como respuesta y analizar los medios a través de los que se gestan las posibles transformaciones.
Se ha logrado un consenso que reconoce las asimetrías que estructuran y subjetivan el papel de los cuidados en su distribución diferencial por género, clase social y etnias, pero queda pendiente una mirada dialéctica sobre la producción de la incuria en las distintas formas de organización de la vida social.
El abandono, la falta de cuidado, la despreocupación y la negligencia son más que la desatención por desinterés o el accidente fortuito. Las nuevas condiciones de fracaso político, los problemas socioambientales asociados a la crisis civilizatoria y el deterioro de las relaciones afectivas en un mundo hiperconectado constituyen expresiones de jerarquías (de ser, saber y poder) que despliegan dispositivos que dan sentido y refuerzan un modo de existencia.
Como campo institucionalizado de pensamiento y acción, el sector académico no ocupa un espacio privilegiado al margen de las realidades en que se encuentra inserto. Deconstruir los mitos que idealizan su práctica forma parte de una responsabilidad ineludible en la construcción de las nuevas formas de lo político.
Más allá de una concepción centrada solo en los derechos, se ha planteado la necesidad de una nueva ciudadanía pensada desde la responsabilidad en el cuidado de sí y de los demás. Resistir a la incuria requiere clarificar las condiciones de violencia que atraviesa la investigación, tanto en el campo como en los espacios institucionales, cuestionar las subjetividades que emergen como respuesta y analizar los medios a través de los que se gestan las posibles transformaciones.