Ponencia Seleccionada
Jerarquías urbanas: racialización, clase y distinción en la Ciudad de México
En esta ponencia analizo el racismo a partir de dos situaciones empíricas que se convirtieron en objeto de discusión pública (principalmente en redes sociales), con el fin de exponer algunos rasgos del racismo cotidiano en la Ciudad de México y problematizar ciertos marcos conceptuales con los que suele analizarse. En particular, trabajo con: (1) los memes de la “ciudad dividida” que circularon tras la elección local de 2021 y que funcionaron como soporte para fijar estereotipos sobre territorios y poblaciones; y (2) la controversia por prácticas de segregación colorista en una sucursal de Sonora Grill en 2022.
El primer caso permite mostrar cómo se construyen estereotipos negativos sobre sujetos populares urbanos, caracterizados no sólo por su posición de clase, sino también por su color de piel. La persistencia de esta asociación da cuenta de que, aunque la integración “mestiza” pudo contribuir a desordenar la correspondencia rígida entre rasgos fenotípicos y jerarquías de poder, no la eliminó por completo. Al mismo tiempo, estos materiales permiten observar transformaciones asociadas al neoliberalismo en las representaciones discriminatorias sobre lo popular y “el pueblo”.
El segundo caso permite problematizar el concepto de “blanquitud”. En la controversia de Sonora Grill, personas con capacidad de pago y portadoras de signos asociados a la “blanquitud”, reciben un trato discriminatorio asociado al fenotipo. En ese sentido, siguiendo a Echeverría (2011), puede afirmarse que el racismo fenotípico de la blancura acecha por debajo del racismo culturalizado de la blanquitud. Sin embargo, en el planteamiento del propio Echeverría la blanquitud se entiende como una dimensión universal de la modernidad occidental, por lo que es necesario analizar sus expresiones situadas: ¿cómo se configuran y transforman, de manera histórica y geográficamente concreta, los criterios de la “blanquitud” (cultural) y su relación con los cuerpos que hegemónicamente la encarnan?
El primer caso permite mostrar cómo se construyen estereotipos negativos sobre sujetos populares urbanos, caracterizados no sólo por su posición de clase, sino también por su color de piel. La persistencia de esta asociación da cuenta de que, aunque la integración “mestiza” pudo contribuir a desordenar la correspondencia rígida entre rasgos fenotípicos y jerarquías de poder, no la eliminó por completo. Al mismo tiempo, estos materiales permiten observar transformaciones asociadas al neoliberalismo en las representaciones discriminatorias sobre lo popular y “el pueblo”.
El segundo caso permite problematizar el concepto de “blanquitud”. En la controversia de Sonora Grill, personas con capacidad de pago y portadoras de signos asociados a la “blanquitud”, reciben un trato discriminatorio asociado al fenotipo. En ese sentido, siguiendo a Echeverría (2011), puede afirmarse que el racismo fenotípico de la blancura acecha por debajo del racismo culturalizado de la blanquitud. Sin embargo, en el planteamiento del propio Echeverría la blanquitud se entiende como una dimensión universal de la modernidad occidental, por lo que es necesario analizar sus expresiones situadas: ¿cómo se configuran y transforman, de manera histórica y geográficamente concreta, los criterios de la “blanquitud” (cultural) y su relación con los cuerpos que hegemónicamente la encarnan?