Ponencia Seleccionada
Alcanzar a subir al tren cuando ya se va descarrilando: sobre la educación media y superior para las juventudes rurales
La ponencia presenta reflexiones derivadas de dos procesos de acompañamiento psicosocial desarrollados en un bachillerato técnico y en una universidad tecnológica ubicados en territorios rurales del occidente de México. A partir de estas experiencias, se analizan los efectos psicosociales en las juventudes del creciente acceso de juventudes rurales a la educación media y superior, en un contexto atravesado por discursos institucionales de progreso, mérito y ampliación de cobertura que tienden a invisibilizar las desigualdades estructurales y territoriales que configuran dichas trayectorias.
Se identifican condiciones escolares marcadas por limitaciones presupuestales, currículos desvinculados de las realidades locales y la producción de expectativas educativas desfasadas respecto a las posibilidades materiales de los territorios rurales. Estas tensiones se expresan en malestares como ansiedad, desmotivación, violencia cotidiana, atención dispersa y desgaste emocional, que suelen ser interpretados institucionalmente como problemas individuales. Sin embargo, estas experiencias se inscriben en un horizonte ambivalente entre desilusión y esperanza, donde los proyectos educativos juveniles se construyen en medio de desigualdades persistentes y expectativas de movilidad social difícilmente alcanzables.
Se propone comprender estos malestares como expresiones de desigualdades estructurales y territoriales —nombradas violencias territoriales— que se manifiestan intersubjetivamente en las juventudes. Asimismo, se argumenta que las instituciones educativas continúan reconociendo a las y los estudiantes desde una identidad escolar homogénea y adultocéntrica, sin considerar su condición juvenil rural ni los entramados que sostienen sus experiencias.
Desde este marco, el acompañamiento psicosocial se plantea no como un dispositivo terapéutico individual, sino como una estrategia colectiva e institucional que permita desmontar narrativas reduccionistas sobre éxito, desarrollo y movilidad social. Se concluye que garantizar el derecho a la educación para las juventudes rurales implica no sólo ampliar la matrícula en lo rural, sino transformar las estructuras escolares que hoy enfrentan a las juventudes a la paradoja de “subirse al tren” educativo cuando éste ya muestra signos de descarrilamiento.
Se identifican condiciones escolares marcadas por limitaciones presupuestales, currículos desvinculados de las realidades locales y la producción de expectativas educativas desfasadas respecto a las posibilidades materiales de los territorios rurales. Estas tensiones se expresan en malestares como ansiedad, desmotivación, violencia cotidiana, atención dispersa y desgaste emocional, que suelen ser interpretados institucionalmente como problemas individuales. Sin embargo, estas experiencias se inscriben en un horizonte ambivalente entre desilusión y esperanza, donde los proyectos educativos juveniles se construyen en medio de desigualdades persistentes y expectativas de movilidad social difícilmente alcanzables.
Se propone comprender estos malestares como expresiones de desigualdades estructurales y territoriales —nombradas violencias territoriales— que se manifiestan intersubjetivamente en las juventudes. Asimismo, se argumenta que las instituciones educativas continúan reconociendo a las y los estudiantes desde una identidad escolar homogénea y adultocéntrica, sin considerar su condición juvenil rural ni los entramados que sostienen sus experiencias.
Desde este marco, el acompañamiento psicosocial se plantea no como un dispositivo terapéutico individual, sino como una estrategia colectiva e institucional que permita desmontar narrativas reduccionistas sobre éxito, desarrollo y movilidad social. Se concluye que garantizar el derecho a la educación para las juventudes rurales implica no sólo ampliar la matrícula en lo rural, sino transformar las estructuras escolares que hoy enfrentan a las juventudes a la paradoja de “subirse al tren” educativo cuando éste ya muestra signos de descarrilamiento.