Ponencia Seleccionada

“Un psicólogo no te va a entender. Mis psicólogos son mis compañeros de equipo”. El equipo como espacio de socialización entre jóvenes con discapacidad motriz en el contexto mexicano.

En el contexto mexicano, a partir del siglo pasado, el deporte ha sido un regulador que proporciona valores deportivos y prácticas disciplinarias que intervienen en el control corporal y emocional de la sociedad. A lo largo del tiempo el objetivo del deporte adaptado ha transitado de la rehabilitación a la competencia. Quienes llegan a espacios deportivos, y, en una primera etapa son pacientes que se están rehabilitando, luego de un tiempo puedan “capitalizar” las horas invertidas durante los entrenamientos y/o terapias físicas, acercándose, así, al deporte de competencia.
La participación de atletas mexicanos en eventos internacionales como los juegos Parapanamericanos, mundiales y Juegos Paralímpicos se hace cada vez más recurrente. Los múltiples triunfos y cumulo de medallas han configurado la imagen del “campeón”, como aquel personaje que “vence” la discapacidad y logra destacar en un deporte. Sin embargo, esta representación conlleva dos conflictos: por un lado, enmarca la discapacidad como un estigma, una barrera y un elemento negativo que debe superarse; por otro lado, oculta las desigualdades que viven las personas con discapacidad, incluyendo los propios deportistas, en su cotidianeidad.
Esta presentación tiene como objetivo mostrar algunos hallazgos de la etnografía que presenté para mi estudio de maestría en antropología social. La cual realicé entre 201 y 2023 con distintos Jóvenes que practican básquetbol sobre silla de ruedas, en su mayoría hombres, del Estado de México cuya trayectoria deportiva estaba entre el amateurismo y el alto rendimiento; así como un grupo de jóvenes que pertenecen al alto rendimiento y basquetbol profesional.
El trabajo etnográfico en entrenamientos, juegos, acompañamientos fuera del espacio deportivo y convivencias. Me permite destacar que en el contexto mexicano el deporte adaptado y el objetivo de llegar a ser un deportista paralímpico se ha convertido en una estrategia que encuentran los jóvenes con discapacidad motriz ante la falta de oportunidades laborales y escolares. A través de practicar un deporte y obtener medallas se puede acceder a becas económicas; sin embargo, también existe un lado social, cuando el equipo se transforma en un espacio de apoyo y configuración sobre lo que significa tener una discapacidad. Ser “chueco” o “mocho”, es más que una sátira o ironía sobre la falta de un miembro físico o una condición de movilidad, significa reconocer que se es parte de un grupo que vive de formas diversas situaciones de exclusión, dando paso a la creación o configuración del encuentro deportivo como un espacio de reflexión, entendimiento y apoyo entre jóvenes y adultos e inclusive la familia.
Palabras Clave
Discapacidad; deporte; identidad; juventud; socialización

Ponentes

    Fernanda Ramírez Espinosa