Ponencia Seleccionada
Reflexiones situadas sobre los cuidados comunitarios hacia población indígena con discapacidad
La presente ponencia examina las relaciones entre discapacidad, cuidado y pueblos indígenas, desde una perspectiva situada a partir de mi experiencia como profesional de la salud y mujer indígena perteneciente al pueblo mixe (Oaxaca). A partir de esta trayectoria profesional y vital, se cuestionan las concepciones biomédicas dominantes que han definido el cuidado a la discapacidad desde parámetros universalizantes, poco sensibles a las realidades territoriales, culturales y organizativas de las comunidades indígenas.
Se propone entender la discapacidad como una experiencia profundamente relacional, configurada por el territorio, los vínculos comunitarios y las formas locales de concebir el bienestar y el cuidado. Desde esta mirada, se reflexiona sobre las tensiones entre la formación profesional en enfermería —marcada por un enfoque biomédico y descontextualizado— y las prácticas de cuidado comunitario que integran saberes ancestrales, experiencias encarnadas y formas propias de organización colectiva. Estas tensiones revelan brechas epistémicas en los procesos formativos del personal de salud y evidencian la necesidad de construir enfoques interculturales que reconozcan la pluralidad de conocimientos y prácticas en torno al cuidado y la discapacidad.
Asimismo, se enfatiza el papel central de las mujeres en la reproducción de la vida cotidiana, particularmente en la transmisión de saberes, la organización de los cuidados y la atención a personas con discapacidad en contextos de desigualdad estructural. La ponencia analiza cómo los sistemas institucionales de salud continúan invisibilizando estas prácticas y limitando la participación comunitaria en la definición de modelos de atención pertinentes. Finalmente, se plantea la urgencia de fortalecer diálogos interculturales y procesos de co-construcción de conocimiento que permitan avanzar hacia formas de atención justas, situadas y culturalmente relevantes.
Se propone entender la discapacidad como una experiencia profundamente relacional, configurada por el territorio, los vínculos comunitarios y las formas locales de concebir el bienestar y el cuidado. Desde esta mirada, se reflexiona sobre las tensiones entre la formación profesional en enfermería —marcada por un enfoque biomédico y descontextualizado— y las prácticas de cuidado comunitario que integran saberes ancestrales, experiencias encarnadas y formas propias de organización colectiva. Estas tensiones revelan brechas epistémicas en los procesos formativos del personal de salud y evidencian la necesidad de construir enfoques interculturales que reconozcan la pluralidad de conocimientos y prácticas en torno al cuidado y la discapacidad.
Asimismo, se enfatiza el papel central de las mujeres en la reproducción de la vida cotidiana, particularmente en la transmisión de saberes, la organización de los cuidados y la atención a personas con discapacidad en contextos de desigualdad estructural. La ponencia analiza cómo los sistemas institucionales de salud continúan invisibilizando estas prácticas y limitando la participación comunitaria en la definición de modelos de atención pertinentes. Finalmente, se plantea la urgencia de fortalecer diálogos interculturales y procesos de co-construcción de conocimiento que permitan avanzar hacia formas de atención justas, situadas y culturalmente relevantes.