Ponencia Seleccionada
Investigar en contextos de conflicto: prácticas de campo y responsabilidad política
Esta ponencia propone un espacio de reflexión colectiva sobre las transformaciones contemporáneas del quehacer antropológico y su articulación con otras disciplinas sociales, particularmente las ciencias políticas y la administración pública, a partir de experiencias de prácticas de campo desarrolladas en el municipio de Tepetlaoxtoc, en la región del Valle de Texcoco, Estado de México.
La propuesta se origina en la experiencia de un grupo de estudiantes de mitad de carrera de la Licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Iberoamericana, quienes, en el marco de la asignatura de Métodos de Investigación, realizaron diversas prácticas de campo en la zona como parte de un ejercicio formativo interdisciplinario. Estas prácticas buscaron aproximar a las y los estudiantes a realidades territoriales marcadas por conflictos socioambientales, desigualdades estructurales y procesos históricos de despojo, que contrastan profundamente con los contextos de privilegio social desde los cuales suelen formarse académicamente.
Tepetlaoxtoc es una región atravesada por múltiples problemáticas derivadas de la explotación intensiva de recursos naturales, particularmente la extracción de materiales pétreos utilizados para grandes proyectos de infraestructura, como el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM). Estos procesos han generado impactos significativos en la vida comunitaria: desplazamiento forzado de poblaciones, transformación del uso del suelo, pérdida de actividades económicas tradicionales, aumento de la precarización laboral y profundización de la pobreza. A ello se suman problemáticas persistentes como la contaminación industrial de cuerpos de agua, la escasez de servicios básicos, la falta de sistemas adecuados de saneamiento público y la limitada presencia de políticas públicas orientadas al bienestar comunitario.
A lo largo de varias visitas de campo, las y los estudiantes no solo adquirieron herramientas metodológicas propias del trabajo antropológico —como la observación participante, la escucha situada y el registro etnográfico—, sino que establecieron vínculos afectivos y relaciones de confianza con personas directamente afectadas por estos procesos. Dichos encuentros trascendieron los objetivos académicos iniciales y produjeron un impacto formativo profundo, al confrontar a las y los estudiantes con las consecuencias humanas de decisiones políticas y económicas abstractas que suelen analizarse desde enfoques técnicos o normativos.
La propuesta se origina en la experiencia de un grupo de estudiantes de mitad de carrera de la Licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Iberoamericana, quienes, en el marco de la asignatura de Métodos de Investigación, realizaron diversas prácticas de campo en la zona como parte de un ejercicio formativo interdisciplinario. Estas prácticas buscaron aproximar a las y los estudiantes a realidades territoriales marcadas por conflictos socioambientales, desigualdades estructurales y procesos históricos de despojo, que contrastan profundamente con los contextos de privilegio social desde los cuales suelen formarse académicamente.
Tepetlaoxtoc es una región atravesada por múltiples problemáticas derivadas de la explotación intensiva de recursos naturales, particularmente la extracción de materiales pétreos utilizados para grandes proyectos de infraestructura, como el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM). Estos procesos han generado impactos significativos en la vida comunitaria: desplazamiento forzado de poblaciones, transformación del uso del suelo, pérdida de actividades económicas tradicionales, aumento de la precarización laboral y profundización de la pobreza. A ello se suman problemáticas persistentes como la contaminación industrial de cuerpos de agua, la escasez de servicios básicos, la falta de sistemas adecuados de saneamiento público y la limitada presencia de políticas públicas orientadas al bienestar comunitario.
A lo largo de varias visitas de campo, las y los estudiantes no solo adquirieron herramientas metodológicas propias del trabajo antropológico —como la observación participante, la escucha situada y el registro etnográfico—, sino que establecieron vínculos afectivos y relaciones de confianza con personas directamente afectadas por estos procesos. Dichos encuentros trascendieron los objetivos académicos iniciales y produjeron un impacto formativo profundo, al confrontar a las y los estudiantes con las consecuencias humanas de decisiones políticas y económicas abstractas que suelen analizarse desde enfoques técnicos o normativos.