Ponencia Seleccionada
Habitar entre territorios: una aproximación metodológica al estudio antropológico de los procesos socioambientales de las zonas rurales y periféricas
Este trabajo pretende hacer un acercamiento sobre una manera particular de estudiar los procesos socioambientales situados, basada en la experimentación en carne viva de ciertos procesos, lo cual implica vivir, habitar y sentir el territorio, su dinámicas y problemáticas ambientales, las cuales están interrelacionadas con cuestiones que atañen directamente a lo social, político y cultural, de zonas rurales y en transición urbana. En ese contexto las nuevas y viejas formas de habitar, dicen mucho sobre los vertiginosos cambios en la era digital, en los nuevos modos de estar juntos, es necesario considerar varios elementos propios de las ciudades latinoamericanas, que viven un desplazamiento de peso poblacional del campo a la ciudad que no es meramente cuantitativo, al considerar la aparición de una cultural urbana heterogénea, esto es, formado por una enorme diversidad de estilos de vivir, modos de habitar, de estructuras del sentir y de narrar, pero muy fuerte, densamente comunicado (Garces y David, 2017). Habitar entre territorios implica una serie interconectada de relaciones con el entorno y el estudio de esta relación (en el contexto de crisis ambiental) es apremiante.
Esta aproximación metodológica esta basada en el diferentes trabajos etnográficos situados en distintas geografías, Jilotepec y Nicolàs Romero en el estado de México y Temoac en el estado de Morelos, cuya peculiaridad es que son zonas rurales y periurbanas del centro y sur del Valle de México, también que son territorios que están expuestos a los descontrolados y acelerados cambios de las zonas urbanas -lo cual termina impactándolos de manera directa-, en primer lugar de la Ciudad de México, seguido de la ciudad de Cuautla (respectivamente), las cuales han experimentado históricamente cambios profundos en la configuración sociambiental. Estos cambios están asociados a la implantación del modo de producción capitalista, con todos los emplazamientos socioespaciales que conlleva, los cuales han echado por tierra otros sistemas productivos, basados en la propiedad social de la tierra y en una mayor regulación de la explotación de los bienes naturales.
Este tipo de metodología de habitar entre territorios implica no solamente la observación, sistematización y análisis de información de campo, sino del desarrollo de propuestas, y más que eso de la aplicación de las mismas. Y poder hablar de un nosotros en estos procesos de cambios en que estamos inmersos. Esto implica reconocer la red de afectos y efectos que nos constituyen, no solo de los procesos investigativos, sino también de los socioambientales, de los cuales formamos parte.
Dentro de este abordaje se propone la noción de “territorialidades superpuestas” para analizar la intersección de fuentes de autoridad territorial diferentes de la autoridad del Estado-nación (Agnew y Oslender, 2010: 191), que se encuentran dialectalmente en las formas de habitar los territorios.
Esta aproximación metodológica esta basada en el diferentes trabajos etnográficos situados en distintas geografías, Jilotepec y Nicolàs Romero en el estado de México y Temoac en el estado de Morelos, cuya peculiaridad es que son zonas rurales y periurbanas del centro y sur del Valle de México, también que son territorios que están expuestos a los descontrolados y acelerados cambios de las zonas urbanas -lo cual termina impactándolos de manera directa-, en primer lugar de la Ciudad de México, seguido de la ciudad de Cuautla (respectivamente), las cuales han experimentado históricamente cambios profundos en la configuración sociambiental. Estos cambios están asociados a la implantación del modo de producción capitalista, con todos los emplazamientos socioespaciales que conlleva, los cuales han echado por tierra otros sistemas productivos, basados en la propiedad social de la tierra y en una mayor regulación de la explotación de los bienes naturales.
Este tipo de metodología de habitar entre territorios implica no solamente la observación, sistematización y análisis de información de campo, sino del desarrollo de propuestas, y más que eso de la aplicación de las mismas. Y poder hablar de un nosotros en estos procesos de cambios en que estamos inmersos. Esto implica reconocer la red de afectos y efectos que nos constituyen, no solo de los procesos investigativos, sino también de los socioambientales, de los cuales formamos parte.
Dentro de este abordaje se propone la noción de “territorialidades superpuestas” para analizar la intersección de fuentes de autoridad territorial diferentes de la autoridad del Estado-nación (Agnew y Oslender, 2010: 191), que se encuentran dialectalmente en las formas de habitar los territorios.