Ponencia Seleccionada
Cuerpo, persona y territorio: un entramado por dilucidar desde la etnografía y el conocimiento antropológico
La ponencia propone delimitar el concepto de territorio desde una perspectiva antropológica, subrayando el aporte singular de la disciplina a su comprensión a través de la etnografía y el uso de metodologías participativas. A partir de un conocimiento situado, parte del supuesto que aun cuando el concepto fue adoptado tardíamente desde la geografía y la sociología, la antropología ya reconocía desde sus inicios dimensiones que hoy asociamos al territorio, particularmente desde enfoques ecológicos y categorías como cuerpo y persona. El territorio aparece entonces en el registro etnográfico como un entramado de procesos de socialización, modos de vida, formas de habitar y relaciones que configuran tanto a los humanos como a sus entornos.
El análisis se articula desde una perspectiva relacional, eje transversal de la antropología, y se centra en la existencia de comunidades ampliadas que se constituyen en el tiempo y en un territorio atravesado por disputas, transformaciones y despojos. Esta reflexión nace de la práctica docente en torno a las categorías cuerpo, persona y territorio en la ENAH, así como del trabajo etnográfico realizado principalmente en la Sierra Noroccidental de Puebla. En esta región, el estudio de la persona nahua a través de la categoría chikawalistli -fuerza adquirida mediante la acción y las relaciones sociales- revela que su comprensión involucra tanto a humanos como a entidades extrahumanas asociadas al territorio.
El registro etnográfico permite reconocer tensiones, transformaciones y contradicciones que enfrentan los serranos, así como la persistencia del tlachiwake, el costumbre. Estas prácticas dialogan con procesos históricos de explotación, cadenas de suministro, inversiones y despojo que han reconfigurado los territorios donde diversas comunidades han tejido sus mundos de vida. Se advierte la confrontación entre concepciones, usos y fuerzas de producción que dan lugar a contradicciones estructurales.
Ante un contexto que ha generado pérdidas bioculturales sin precedentes y multiplicado conflictos socioambientales, frente a los cuales pueblos indígenas y feminismos comunitarios han articulado resistencias y afirmado otros modos de existencia. Entre sus aportes destacan las categorías cuerpo-territorio y territorio-cuerpo, así como perspectivas ecológicas, ontologías cosmopolíticas y relaciones interespecie. En este marco, la ponencia se concentra en la articulación entre cuerpo, persona y territorio, y reivindica la mirada antropológica y la etnografía para comprender el territorio como un espacio vivo, constituido por corporalidades compartidas y comunidades ampliadas
El análisis se articula desde una perspectiva relacional, eje transversal de la antropología, y se centra en la existencia de comunidades ampliadas que se constituyen en el tiempo y en un territorio atravesado por disputas, transformaciones y despojos. Esta reflexión nace de la práctica docente en torno a las categorías cuerpo, persona y territorio en la ENAH, así como del trabajo etnográfico realizado principalmente en la Sierra Noroccidental de Puebla. En esta región, el estudio de la persona nahua a través de la categoría chikawalistli -fuerza adquirida mediante la acción y las relaciones sociales- revela que su comprensión involucra tanto a humanos como a entidades extrahumanas asociadas al territorio.
El registro etnográfico permite reconocer tensiones, transformaciones y contradicciones que enfrentan los serranos, así como la persistencia del tlachiwake, el costumbre. Estas prácticas dialogan con procesos históricos de explotación, cadenas de suministro, inversiones y despojo que han reconfigurado los territorios donde diversas comunidades han tejido sus mundos de vida. Se advierte la confrontación entre concepciones, usos y fuerzas de producción que dan lugar a contradicciones estructurales.
Ante un contexto que ha generado pérdidas bioculturales sin precedentes y multiplicado conflictos socioambientales, frente a los cuales pueblos indígenas y feminismos comunitarios han articulado resistencias y afirmado otros modos de existencia. Entre sus aportes destacan las categorías cuerpo-territorio y territorio-cuerpo, así como perspectivas ecológicas, ontologías cosmopolíticas y relaciones interespecie. En este marco, la ponencia se concentra en la articulación entre cuerpo, persona y territorio, y reivindica la mirada antropológica y la etnografía para comprender el territorio como un espacio vivo, constituido por corporalidades compartidas y comunidades ampliadas