Ponencia Seleccionada
Jugar a investigar con la praxis ETNOAI en el nivel medio superior 2019, 2021 y 2023. Logros y retos.
La praxis de Etnografía Audiovisual Interpretativa (ETNOAI) se configura como una propuesta transdisciplinaria que articula ciencia y arte mediante procesos colaborativos, dialógicos y orientados al servicio comunitario. Esta metodología ha sido implementada en tres intervenciones educativas desarrolladas en instituciones de nivel medio superior entre 2019, 2021 y 2023: el Colegio del Nivel Medio Superior de la Universidad de Guanajuato, en sus sedes de Silao (2019) y Centro Histórico de León (2023), así como el Sistema SABES en una comunidad de Tierra Blanca, Guanajuato. (2021). Estas experiencias abarcan el periodo previo, durante y posterior a la pandemia por COVID-19.
El fundamento teórico-metodológico de estas intervenciones se centra en el juego como expresión de trascendencia, retomando los planteamientos de Huizinga (1972). Bajo esta perspectiva, el juego funciona como vehículo para reflexionar sobre problemáticas de salud relevantes para los estudiantes. En las intervenciones de 2019 y 2021, la temática giró en torno a la diabetes mellitus tipo 2, enfocándose en la identificación de sus características, factores de riesgo y acciones preventivas para evitar complicaciones. En la intervención de 2023, el énfasis se desplazó hacia la exploración del autocuidado apoyado en herramientas tecnológicas, buscando comprender cómo los jóvenes atienden su salud tras la experiencia pandémica. Un elemento clave de la praxis ETNOAI fue la interacción formativa entre estudiantes de licenciatura y de nivel medio superior. Los primeros “jugaban a hacer antropología”, mientras los segundos “jugaban a ser investigadora/es”, compartiendo procesos de indagación y estrategias lúdicas que promovieron la reflexión sobre el proceso salud-enfermedad-atención (Menéndez, 2008) y la desatención (Hersch Martínez, 2022). Los resultados muestran que ETNOAI favorece el aprendizaje significativo, fortalece la sensibilidad socioambiental y evidencia que el bienestar humano se vincula estrechamente con el bienestar de la biosfera, consolidándose como una herramienta innovadora para la educación y la formación antropológica.
El fundamento teórico-metodológico de estas intervenciones se centra en el juego como expresión de trascendencia, retomando los planteamientos de Huizinga (1972). Bajo esta perspectiva, el juego funciona como vehículo para reflexionar sobre problemáticas de salud relevantes para los estudiantes. En las intervenciones de 2019 y 2021, la temática giró en torno a la diabetes mellitus tipo 2, enfocándose en la identificación de sus características, factores de riesgo y acciones preventivas para evitar complicaciones. En la intervención de 2023, el énfasis se desplazó hacia la exploración del autocuidado apoyado en herramientas tecnológicas, buscando comprender cómo los jóvenes atienden su salud tras la experiencia pandémica. Un elemento clave de la praxis ETNOAI fue la interacción formativa entre estudiantes de licenciatura y de nivel medio superior. Los primeros “jugaban a hacer antropología”, mientras los segundos “jugaban a ser investigadora/es”, compartiendo procesos de indagación y estrategias lúdicas que promovieron la reflexión sobre el proceso salud-enfermedad-atención (Menéndez, 2008) y la desatención (Hersch Martínez, 2022). Los resultados muestran que ETNOAI favorece el aprendizaje significativo, fortalece la sensibilidad socioambiental y evidencia que el bienestar humano se vincula estrechamente con el bienestar de la biosfera, consolidándose como una herramienta innovadora para la educación y la formación antropológica.