Ponencia Seleccionada
La novena de chicago
Lucy Eldine González Parsons no murió el 1o de mayo de 1886. Había nacido de madre esclava mexicana y de padre de origen Creek. Ella sobrevivió con su coraje y también con su amor. Unos días antes de la horca ella defendió ante el jurado la inocencia de su esposo Albert Parsons ante la acusación de una bomba en Haymarket que explotó ese año y explicó la persistencia de su pensamiento anarquista. El juicio fue por demás injusto y sin embargo los poderes jurídicos, no pudieron burlarse de su elocuencia. Hasta José Martí derritió su enfado ante los anarquistas por la oratoria de Lucy a quien los trabajadores le escucharon por 56 años que sobrevivió a los 8 de Chicago. Pero el sistema quería sangre. Le urgía tener castigos ejemplares. Así que asesinaron a su esposo Parson y a 4 de sus hermanos de lucha: Spies, Fischer, Ling y Engel. Editores y luchadores. 8 al final fueron condenados y Chicago se volvió el escenario de la afronta capitalista. Hombres libres que luchaban por 8 horas de trabajo. 8 horas de descanso y 8 horas de entusiasmo para dedicarlo a vivir. Les arrebataron la vida y Lucy pasó contando con su oratoria la gran injusticia. Llevó su lucha a otros Estados, incluso cruzo el mar. Su voz como polvora se regó. Hasta que un fuego intencionado arrasó con sus libros, pero no con su legado.
Hoy la recordamos como mujer anarquista y revolucionaria. Pocos la recuerdan pues el poder quiere hacernos creer que hombres son quienes enfrentan un sistema abiertamente, quieren que olvidemos, quisieran imaginar que nosotras no sabemos que siempre hay mujeres valientes trabajadoras, intelectuales, madres o sin familia que luchamos por un mundo distinto. Quisieran que olvidemos a la novena de Chicago.
Hoy la recordamos como mujer anarquista y revolucionaria. Pocos la recuerdan pues el poder quiere hacernos creer que hombres son quienes enfrentan un sistema abiertamente, quieren que olvidemos, quisieran imaginar que nosotras no sabemos que siempre hay mujeres valientes trabajadoras, intelectuales, madres o sin familia que luchamos por un mundo distinto. Quisieran que olvidemos a la novena de Chicago.