Ponencia Seleccionada
Mujeres indígenas, antirracismo y justicia de género
En el marco del proyecto colectivo sobre violencias múltiples y racismos en Guerrero, México (PRONACE - SECIHTI), en esta ponencia presento resultados de una investigación colaborativa con defensoras comunitarias para documentar las vivencias de los racismos y las apuestas por construir sentidos de justicia que sean transformadores y fortalezcan las luchas de mujeres indígenas.
Estas reflexiones recogen un trabajo personal de largo aliento con mujeres comunitarias de la Costa Chica y la Montaña de Guerrero, actualmente integrantes de la Casa de la Mujer Indígena y Afromexicana en San Luis Acatlán, y se han enriquecido con una experiencia más reciente acompañando a mujeres defensoras de la Casa de Saberes y la Casa del Pueblo en Ayutla de los Libres, junto con Aída Hernández, con quien he tenido la oportunidad de tejer redes para fortalecer sus procesos.
Me pregunto: ¿Qué aporta la perspectiva del racismo al abordaje de los derechos indígenas, las violencias y la justicia de género?; ¿Cómo se viven los efectos del racismo en la vida cotidiana y frente a las instituciones? ¿Qué estrategias desarrollan las defensoras comunitarias para enfrentarlos y exigir justicia, y finalmente, ¿En qué sentido el trabajo colaborativo ha fortalecido las apuestas antirracistas de mujeres indígenas y contribuido a la incidencia social y comunitaria?
En el caso de las defensoras de San Luis Acatlán, el foco está puesto en sus luchas por defender la partería tradicional y los saberes propios desde una perspectiva de cuidados y de sanación; en la experiencia de Ayutla de los Libres destaco cómo se vive la negación de justicia y señalo algunas apuestas para construir una defensa integral e intercultural. En ambos casos subrayo cómo las defensoras comunitarias se posicionan colectivamente para nombrar las múltiples violencias y construir sus propios sentidos de justicia, contribuyendo de esta manera a las luchas antirracistas y descoloniales.
Estas reflexiones recogen un trabajo personal de largo aliento con mujeres comunitarias de la Costa Chica y la Montaña de Guerrero, actualmente integrantes de la Casa de la Mujer Indígena y Afromexicana en San Luis Acatlán, y se han enriquecido con una experiencia más reciente acompañando a mujeres defensoras de la Casa de Saberes y la Casa del Pueblo en Ayutla de los Libres, junto con Aída Hernández, con quien he tenido la oportunidad de tejer redes para fortalecer sus procesos.
Me pregunto: ¿Qué aporta la perspectiva del racismo al abordaje de los derechos indígenas, las violencias y la justicia de género?; ¿Cómo se viven los efectos del racismo en la vida cotidiana y frente a las instituciones? ¿Qué estrategias desarrollan las defensoras comunitarias para enfrentarlos y exigir justicia, y finalmente, ¿En qué sentido el trabajo colaborativo ha fortalecido las apuestas antirracistas de mujeres indígenas y contribuido a la incidencia social y comunitaria?
En el caso de las defensoras de San Luis Acatlán, el foco está puesto en sus luchas por defender la partería tradicional y los saberes propios desde una perspectiva de cuidados y de sanación; en la experiencia de Ayutla de los Libres destaco cómo se vive la negación de justicia y señalo algunas apuestas para construir una defensa integral e intercultural. En ambos casos subrayo cómo las defensoras comunitarias se posicionan colectivamente para nombrar las múltiples violencias y construir sus propios sentidos de justicia, contribuyendo de esta manera a las luchas antirracistas y descoloniales.