Ponencia Seleccionada
Pistas para pensar cómo las infancias resisten el silencio y el olvido desde los espacios educativos: un abordaje personal e investigativo
La presente ponencia expone algunos desafíos metodológicos que han surgido en mi experiencia al estudiar cómo hacen “eco” las desapariciones forzadas de personas al interior de los espacios educativos. Estas reflexiones son fruto de una investigación doctoral en curso, centrada en cómo los familiares de personas desaparecidas hemos aprendido a vivir y habitar la cotidianidad posterior a un evento afectivo como la desaparición de un ser querido. La investigación se hace desde un posicionamiento y compromiso ético y político. En este sentido, la acción de reorientar la mirada hacia lo que sucede en los espacios educativos surgió de la necesidad expresada por madres, abuelas, tías y hermanas con niñxs y adolescentes, quienes se preguntan cómo son acompañadas las niñeces y adolescencias en el proceso de vivir la ausencia de un familiar por desaparición forzada. A partir de un acercamiento etnográfico, apoyado en observaciones y entrevistas, se analiza la escuela como un espacio heterogéneo en donde las experiencias de violencia ingresan, circulan y son resignificadas por las niñeces y las adolescencias. Entre los principales retos metodológicos se encuentra acercarse y comprender las prácticas de memoria que ellas y ellos propician en distintos espacios escolares, así como reconocer cómo en sus interacciones cotidianas: desde la narración, el cuidado mutuo y la puesta en común del dolor, entran en tensión frente al temor institucional hacia los grupos criminales. La ponencia que parte de un relato situado en Jalisco, sostiene que investigar cómo se hace sentido y se transmite la memoria en los espacios educativos exige metodologías que reconozcan a las infancias y adolescencias como sujetos activos de producción de sentido, y posibiliten observaciones sensibles a lo cotidiano, a lo no dicho y al temor de abordar explícitamente la violencia, entendiendo la escuela como un espacio en disputa entre la memoria institucional y las memorias locales que configuran la vida escolar.