Ponencia Seleccionada
El tlakayo maseual: la matriz epistémica nahua como fundamento crítico para el Re-conocimiento antropológico
En esta ponencia, nos insertaremos de lleno en la crítica a la política del conocimiento que rige la formación y enseñanza de la Antropología. Argumentaremos que la raíz de la fragmentación ontológica y la reducción conceptual en la disciplina reside en la primacía de las categorías occidentales, las cuales establecen un modelo teórico dicotómico que deberemos superar en el aula. Para contrarrestar esta visión, proponemos la matriz epistémica maseual como el fundamento crítico para una Antropología Descolonial. Dicha matriz es el sistema conceptual, anclado en la lengua náhuatl, que organiza la totalidad del cosmos y el ser, revelando una ontología intrínsecamente relacional.
Nuestro análisis se centrará en la manera en que se constituye la personidad maseual a través de la integración de tres conceptos clave: el tlakayo (el complejo cuerpo-alma); kristianoj (persona constituida); y chikaualistli (la fuerza vital que garantiza el bienestar). Examinaremos el tlakayo etnográficamente como un microcosmos en fusión constante—una morada de entidades anímicas (como el tonal) cuya evidencia encontraremos en la práctica del Don (tlachialistli) y que a partir de un locus de enunciación desde la lengua náhuatl, cimienta esta matriz, previniendo el despojo epistémico que resulta de la reducción semántica durante la traducción. En conclusión, defenderemos que la enseñanza antropológica deberá integrar el estudio de las ontologías indígenas como un eje teórico y metodológico crucial para el re-conocimiento ontológico y la necesaria renovación de la disciplina.
Nuestro análisis se centrará en la manera en que se constituye la personidad maseual a través de la integración de tres conceptos clave: el tlakayo (el complejo cuerpo-alma); kristianoj (persona constituida); y chikaualistli (la fuerza vital que garantiza el bienestar). Examinaremos el tlakayo etnográficamente como un microcosmos en fusión constante—una morada de entidades anímicas (como el tonal) cuya evidencia encontraremos en la práctica del Don (tlachialistli) y que a partir de un locus de enunciación desde la lengua náhuatl, cimienta esta matriz, previniendo el despojo epistémico que resulta de la reducción semántica durante la traducción. En conclusión, defenderemos que la enseñanza antropológica deberá integrar el estudio de las ontologías indígenas como un eje teórico y metodológico crucial para el re-conocimiento ontológico y la necesaria renovación de la disciplina.