Ponencia Seleccionada
Violencia, memorias generizadas y tramas de cuidado: red testimonial de trabajadoras escolares en territorios de criminalidad en Michoacán, México
En Michoacán, debido a la expansión del crimen organizado durante las últimas dos décadas, las escuelas se han convertido en espacios donde se expresan y disputan múltiples formas de violencia, pero también se sostienen prácticas cotidianas de resistencia y cuidado. Aunque diversos estudios han documentado afectaciones al profesorado, desplazamientos forzados y estrategias para hacer escuela, es necesario profundizar en la experiencia situada de maestras y otras trabajadoras escolares, cuyas vivencias se configuran en la intersección entre el patriarcado institucional escolar y el patriarcado criminal que regula la vida territorial. La ponencia analiza testimonios y mapeos participativos de 17 trabajadoras de educación básica, de quienes la mayoría inició su servicio en el marco de la guerra contra el narcotráfico, y han laborado en municipios michoacanos marcados por disputas criminales móviles: Apatzingán, Buenavista Tomatlán, Uruapan, Cuitzeo, Morelia, Pátzcuaro, La Piedad, La Coahuayana, Tuzantla y la región limítrofe entre el Oriente y Tierra Caliente. Desde una perspectiva feminista e interseccional de la memoria colectiva, se muestra cómo ellas elaboran narrativas personales que evidencian memorias generizadas que articulan trayectorias de violencia estructural, experiencias encarnadas y formas situadas de agencia que permiten sostener la vida escolar en contextos adversos. Estas narrativas brindan un panorama de transitividad histórica múltiple que problematiza la expansión y variabilidad del fenómeno criminal en el estado.
El análisis destaca la trama de cuidados que se despliega cotidianamente en las escuelas: resguardos para estudiantes, contención ante eventos violentos, acompañamiento, tácticas discretas de protección y redes colectivas con distintos actores escolares. No obstante, estas labores -socialmente asignadas a lo femenino- colocan a las trabajadoras en doble exposición: se les exige sostener lo afectivo y relacional, aun cuando se deslegitima su intervención por “invadir” dominios atribuidos a lo masculino, mientras enfrentan simultáneamente el control territorial y simbólico de las masculinidades criminales.
El análisis destaca la trama de cuidados que se despliega cotidianamente en las escuelas: resguardos para estudiantes, contención ante eventos violentos, acompañamiento, tácticas discretas de protección y redes colectivas con distintos actores escolares. No obstante, estas labores -socialmente asignadas a lo femenino- colocan a las trabajadoras en doble exposición: se les exige sostener lo afectivo y relacional, aun cuando se deslegitima su intervención por “invadir” dominios atribuidos a lo masculino, mientras enfrentan simultáneamente el control territorial y simbólico de las masculinidades criminales.