Ponencia Seleccionada
Desafíos y resistencias de las trabajadoras rurales en la Sierra de Atoyac: aportes para repensar la participación política desde los territorios
La investigación “Desafíos y resistencias de las trabajadoras rurales en la Sierra de Atoyac” recupera los hallazgos sobre las condiciones laborales, de cuidado y de vida de las mujeres rurales de esta región de Guerrero. Desde un enfoque feminista interseccional, analiza cómo las desigualdades estructurales que enfrentan, marcadas por la pobreza, la división sexual del trabajo, la violencia y la marginalidad territorial, se entrelazan con su histórica exclusión de los espacios de participación política. A partir de sus experiencias, saberes y prácticas cotidianas, la investigación propone ampliar la noción de participación política, reconociendo los procesos comunitarios que sostienen la vida, reconfiguran relaciones de poder y disputan la justicia territorial y de género. El estudio busca contribuir al debate público y académico sobre las problemáticas sociales actuales y fortalecer la presencia e incidencia de las mujeres rurales en diversos espacios de toma de decisiones.
A lo largo del trabajo de campo, se evidenció que las mujeres no solo enfrentan condiciones laborales precarias, sino también múltiples formas de violencia simbólica e institucional que limitan su voz y su capacidad de agencia. No obstante, estas restricciones no han impedido que desarrollen estrategias de resistencia, cooperación y cuidado colectivo que funcionan como mecanismos alternativos y redes solidarias. Sus prácticas comunitarias, muchas veces no reconocidas por las instituciones, permiten sostener redes locales esenciales para la reproducción social y el bienestar común.
Finalmente, el estudio subraya la importancia de reconocer la participación política desde los territorios como un proceso situado, atravesado por la memoria histórica, las relaciones comunitarias y las experiencias de desigualdad. Al visibilizar los desafíos y resistencias de estas mujeres, se busca promover su inclusión en espacios de decisión y contribuir a la construcción de políticas públicas más justas, inclusivas y sensibles a las realidades de las mujeres rurales y de los pueblos originarios.
A lo largo del trabajo de campo, se evidenció que las mujeres no solo enfrentan condiciones laborales precarias, sino también múltiples formas de violencia simbólica e institucional que limitan su voz y su capacidad de agencia. No obstante, estas restricciones no han impedido que desarrollen estrategias de resistencia, cooperación y cuidado colectivo que funcionan como mecanismos alternativos y redes solidarias. Sus prácticas comunitarias, muchas veces no reconocidas por las instituciones, permiten sostener redes locales esenciales para la reproducción social y el bienestar común.
Finalmente, el estudio subraya la importancia de reconocer la participación política desde los territorios como un proceso situado, atravesado por la memoria histórica, las relaciones comunitarias y las experiencias de desigualdad. Al visibilizar los desafíos y resistencias de estas mujeres, se busca promover su inclusión en espacios de decisión y contribuir a la construcción de políticas públicas más justas, inclusivas y sensibles a las realidades de las mujeres rurales y de los pueblos originarios.